MELANIE REIRIZ (IDEAPRESS) | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Área Metropolitana ha sido la zona más afectada "con diferencia" por la primera jornada de huelga de trabajadores del transporte interurbano de la compañía Titsa, según indicó ayer el portavoz de la empresa y también director de Calidad y Medio Ambiente, Manuel Francos, quien añadió que esta jornada de protesta también se dejó sentir en la zona Sur con una gran congestión de viajeros por "un servicio insuficiente frente a toda la demanda", mientras que en la zona Norte se caracterizó por "un colapso circulatorio en todos los municipios, pero especialmente en la autopista". Asimismo, explicó que Titsa ha organizado los servicios mínimos para que, pese a la huelga, todos los municipios mantengan su conexión de transporte público a través de líneas que cubren zonas estratégicas.
En la capital, a pesar de que se esperaba una jornada tranquila, el tráfico de las calles colindantes a la avenida Tres de mayo se vio colapsado durante cerca de una hora a causa de diversos piquetes informativos que impidieron a las guaguas de Titsa entrar al Intercambiador para dar cumplimiento a los servicios mínimos interurbanos acordados para las jornadas de huelga intermitentes, previstas para mañana, el viernes, y los días 10, 11, 15, 16, 17 y 18 de diciembre.
Los taxis. A este bloqueo se unió un elevado porcentaje de taxistas, que hicieron frente común contra las políticas de transporte público del Cabildo, aportando su granito de arena a este tapón circulatorio.
Aunque la protesta se llevó a cabo de forma pacífica y la presencia de la Policía Local sirvió únicamente para intentar solventar el colapso en la medida de lo posible, lo cierto es que las molestias a los pasajeros y ciudadanos en general fueron notables, dando paso de palabras de comprensión y apoyo hacia los trabajadores de Titsa a duras críticas ante unas medidas de protesta que "sólo perjudican al ciudadano, que somos los primeros que deberíamos manifestarnos ante la pérdida de guaguas", señalaron algunos viajeros. De hecho, los usuarios del transporte público se vieron sorprendidos por retrasos generalizados en la totalidad de los servicios de guaguas, a pesar de que la huelga era sólo del servicio interurbano.
La mayoría de los que aguardaban en largas colas se quejaban de llevar esperando, en algunos casos, más de una hora, margen superior al establecido en los servicios mínimos, con lo que no sólo podían llegar tarde a sus trabajos a pesar de haber sido previsores y dirigirse a las paradas antes de tiempo, sino que nadie les informaba de los horarios de salida y no sabían cuándo iban a llegar a sus destinos.
Intersindical. Al respecto, el portavoz de Intersindical Canaria, Virgilio Gómez, señaló que "no se está cumpliendo el servicio que se hace habitualmente y, en algunos casos, ni se está realizando", a pesar de que desde Titsa aseguraron que se han cumplido los servicios mínimos fijados por la autoridad laboral. "La protesta de los trabajadores no ha impedido que se haya podido cumplir con los servicios establecidos por la autoridad laboral, fijados en un 37,5%, pero ha provocado que no se pudieran prestar servicios adicionales como deseaba la empresa".
Ante esta situación, la compañía lamentó los inconvenientes del conflicto, "consecuencia de los topes fijados en los servicios mínimos por la autoridad laboral", que son, según ellos, inferiores a los solicitados por la empresa, pero "superiores a los propuestos por Intersindical Canaria, que ha anunciado medidas para reducirlos aún más".