N.R. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La Gerencia de Urbanismo sigue dándole largas a los vecinos de la urbanización La Florita en Tío Pino que aparece en el nuevo Plan General de Ordenación (PGO) con la mitad de las alturas fuera de ordenación. Aunque el gerente, Eduardo Risueño se había comprometido a dar esta semana solución a sus peticiones, lo cierto es que apenas se le ha remitido un correo electrónico al presidente de la urbanización, Antonio Roy indicándole que aún no se le han facilitado los planes rectificados.
Por su parte, cada uno de los propietarios y vecinos que en su momento presentaron la alegación al PGO ya han anunciado que exigirán a la Gerencia que les facilite por escrito una certificación individualizada en la que Urbanismo garantiza que no tendrán problemas en el futuro.
Los residentes de esta urbanización han mostrado su preocupación por el hecho de que se mantenga en el tiempo una situación de la que no se sienten en absoluto responsables. Recuerdan que el efecto de quedar fuera de ordenación no es ninguna broma ya que sus pisos pierden valor de forma significativa con lo cual en estos momentos apenas podrían ser vendidos por la tercera parte de lo que valían anteriormente.
Fotocopias. Además, la ejecución de obras se ve limitada y la revalorización de las mismas sobre el precio final de la casa es mínima. Por todo ello, los miembros de la urbanización están emitiendo unas seiscientas fotocopias con el fin de repartirlas por el barrio con el fin de que cada uno de los residentes se persone en la Gerencia de Urbanismo haciendo valer sus derechos.
El hecho de que un piso quede fuera de ordenación afecta a las demás viviendas del edificio ya que la volumetría permitida tendría que repartirse entre todos residentes.
"Errores fácilmente subsanables"
Las explicaciones que se están ofreciendo desde la Gerencia de Urbanismo sobre lo ocurrido en la urbanización La Florita, en la cercana torre de Puerta de Tristán, en otra decena de inmuebles de los alrededores y en otros diez situados en la avenida Benito Pérez Armas es que se trata de "errores fácilmente subsanables". Pero lo cierto es que dos meses después de que así se dijera y se asegurara que en breve se iba a aportar la documentación para resolver estos "errores" los vecinos lo único que se han encontrado es que continúan dándoles largas. Y eso en el mejor de los casos ya que los propietarios de la mayoría de los inmuebles afectados por la ciudad, ya que se sospecha que estos son tan sólo la cabeza del iceberg, no han reparado en el aparente error. El mismo consiste en que los inmuebles tengan la altura que tengan ven como desaparece las alturas a partir de la quinta planta. Las sospechas es que esta volumetría se quiere repartir entre las enormes torres que se construirán en los alrededores. Quince plantas en la antigua fábrica de Celgán de Tío Pino y otro tanto en la Harinera de Benito Pérez Armas. Al repartir la volumetría no hace falta disponer de más zonas verdes y dotaciones ya que los anteriores edificios no existen.