BLANCA SALAZAR | ARONA
Félix Sierra Melo pudo usar el puesto de concejal de Urbanismo que ocupó entre 1999 y 2003 en el Ayuntamiento de Arona para desbloquear proyectos urbanísticos que le beneficiaban tanto a él como a familiares suyos y cuya ejecución no había sido posible por afectar a espacios naturales protegidos como el Monumento Natural Montaña de Guaza. Así se desprende de la declaración que prestó el pasado mes de octubre en el marco de la instrucción del caso Arona José Luis Reverón, quien fue bautizado como el testigo sorpresa al haber sido citado para prestar declaración de forma inesperada, ya que compareció al día siguiente de que le mencionara el empresario que destapó una trama de presunta corrupción urbanística en el Ayuntamiento aronero (el titular de la empresa Proguito, José Ramón Ansorena).
Cuando la fiscal preguntó a este testigo por el patrimonio de Sierra, declaró que conocía a este último desde antes de que entrase en la política, pero que ignoraba cuál es su patrimonio. Eso sí, expuso al respecto "que sabe que Félix Sierra hizo de intermediación inmobiliaria en relación con unas propiedades que un pariente suyo llamado Benito Sierra Fraga, ex marido de Carolina Domínguez, tenía en la zona de la Asomada de los Eres y donde luego se edificó la Urbanización Vista Hermosa y otras edificaciones".
Declaró también que el citado Benito Sierra "es tío o es primo hermano de Félix Sierra" y que dichas parcelas "no podían ser edificadas porque estaban junto a la montaña de Guaza y había algún recurso con los ecologistas y que siendo Félix Sierra concejal de Urbanismo se concedió licencia al tal Benito Sierra para poder edificar en dichas parcelas".
Agregó que supone que Sierra cobró una comisión por esa intermediación.
Amistades peligrosas
B.S.
Además de confesar en los juzgados que conocía el intento de extorsión al que habría sido sometida la empresa Proguito al reclamarles 45 millones de pesetas para optar a la licencia de obras que solicitó en el consistorio aronero, el conocido como testigo sorpresa del caso Arona (José Luis Reverón) declaró también que habló del tema con el entonces edil de Urbanismo, Félix Sierra, "contestándole espontáneamente" que el anónimo a través del que habían solicitado la comisión "eran cosas de Zamora y que él no tenía nada que ver con eso". Manifestó también que Zamora (que está en libertad bajo fianza) y Sierra "son muy amigos y ambos afiliados al mismo partido político". Sierra está imputado por presuntos delitos de extorsión, tráfico de influencias y prevaricación.