BLANCA SALAZAR | ARONA
-En las últimas semanas ha trascendido la disconformidad de Cruz Roja con el procedimiento llevado a cabo por el Ayuntamiento de Arona para la adjudicación del servicio de vigilancia, salvamento y asistencia en las playas, prestación que esta entidad había prestado en el municipio durante doce años y que ahora ha sido contratado a una empresa privada. ¿Qué están cuestionando exactamente?
-Creo que de alguna forma ha sido manipulada la intención de voto de los concejales de los diferentes partidos políticos que conforman la corporación aronera, ya que los informes de los técnicos sobre las ofertas presentadas para este concurso no han sido objetivos ni imparciales.
-Pero esa opinión deja a los técnicos que han hecho esos informes en una situación muy delicada...
-Mi opinión una vez vista toda la documentación es que los técnicos son los primeros que han incumplido el pliego de condiciones, por ejemplo, porque ese pliego establece para uno de los capítulos que se tiene que valorar de forma obligatoria cuál es la mejor oferta presentada, que a esa se le dará la puntuación máxima y que el resto de ofertas serán puntuadas de forma proporcional, fórmula según la cual en ese capítulo no podría haber un empate. Pero de forma parcial y sin objetividad ninguna, los técnicos se han saltado ese requisito del pliego y han valorado con la máxima puntuación la oferta de los dos candidatos.
-¿Eso es lo que ha decantado el concurso en contra de Cruz Roja?
-Sí, entre otras cosas. Porque en ese capítulo del pliego denominado Plan Operativo de Mejoras del Servicio, la oferta de Cruz Roja es a todas luces mucho mejor que la de la empresa de Tarragona, pues entre otras propuestas insuperables, poníamos a disposición del servicio una ambulancia de soporte vital básico a pie de playa durante julio y agosto, festivos y domingos. Pero es que además, ofertamos un dispositivo de localización de niños perdidos, el equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias que tiene Cruz Roja en el municipio, los más de 200 voluntarios que hay en Arona y los recursos humanos y materiales de otras asambleas locales de la Isla que pudieran hacer falta ante alguna emergencia. Y sólo con que estas mejoras hubieran recibido dos centésimas más de puntuación que las de la empresa catalana, el concurso lo habría ganado Cruz Roja.
-Entonces es cierto que Cruz Roja es expulsada del servicio de playas de Arona por unas centésimas.
-Por tres centésimas, para ser exactos, desventaja sobre la otra oferta que viene dada por los 375 euros más al año que Cruz Roja cobraría al Ayuntamiento por prestar este servicio. Y eso convierte este concurso en una mera subasta económica, contradiciendo el propio espíritu de este expediente de contratación.
-Esos serán los fundamentos del recurso contencioso que prepara Cruz Roja?
-Sí claro, todo lo expuesto, fallos formales graves como el de atribuir el dispositivo de localización de niños perdidos de Cruz Roja a la empresa de Tarragona, errores en la puntuación, y varias cuestiones más. Está claro que Cruz Roja no se caracteriza por denunciar contratos como éste, sino que es una entidad que pone todo su énfasis en el trabajo por los menos favorecidos. Pero en este caso, vistos los errores y falta de objetividad que han viciado el concurso, entendemos que hay que denunciar, aunque sólo sea por dignidad.