HARIDIAN DEL PINO | LA LAGUNA
En unos 50 años, las siete salas de cine que llegó a tener La Laguna han ido cerrando progresivamente. Ahora, la única esperanza que les queda a los laguneros es que los técnicos municipales encuentren una solución para dotar a los Aguere de salidas de emergencia y que puedan ser comprados por el Ayuntamiento.
Las superproducciones de la meca del cine, las películas independientes que atraen a un todavía reducido grupo de extraños cinéfilos y las cintas con acento español ya no recalan en La Laguna, que ni siquiera tiene la oportunidad de revivir aquellos filmes que el espectador nunca se cansa de ver. Ya no hay pantallas en las que centrar la mirada, a la espera del beso entre los protagonistas, ni butacas en las que encogerse del miedo, ni pasillos en los que perderse buscando un asiento, ahora vacío.
En el casco histórico había siete salas de cine, sin contar los actuales multicines de la zona comercial de Guajara: los Aguere, el teatro Leal, el Parque Victoria –en dos ubicaciones distintas–, el teatro Viana, el Coliseum y el cine Dácil. Sin embargo, estas instalaciones que sirvieron de entretenimiento a muchos laguneros han desaparecido. La única esperanza que queda para recuperar estas entrañables salas son los Aguere –cerrados hace ya cinco años– puesto que el Ayuntamiento de La Laguna y sus propietarios están negociando su adquisición.
En cuanto al resto, el teatro Leal ha sido restaurado y rehabilitado aunque ya no funcione como cine, en el inmueble que en su día albergó el teatro Viana se encuentran hoy unas oficinas de CajaCanarias, y el Coliseum –primer edificio destinado al cine que contó con unas viviendas en la parte alta– dejó está actividad hace más de 20 años. También cerró sus puertas el cine Dácil –estaba ubicado en la carretera general La Laguna-Santa Cruz, cerca de la Cruz de Piedra–.
Sobre el Parque Victoria, primero estuvo ubicado en la plaza del Adelantado –desapareció en los años 50– y más tarde, en la calle Heraclio Sánchez pero también terminó por dejar de proyectar películas. El edificio en el que se encontraba fue demolido en el año 1991.
La esperanza de los Aguere
Las antiguas salas de cine Aguere cerraron sus puertas definitivamente en 2004. Desde entonces mucho se ha hablado de la posibilidad de que el Ayuntamiento de La Laguna alquile o compre este inmueble. El primer concejal en barajar esta posibilidad fue Juan Martínez Torvisco, quien incluso llegó a hablar de la cantidad que se pagaría a los propietarios por alquilarles el local para ofrecer espectáculos que complementaran la actividad que se ofrecería en el teatro Leal, cuya rehabilitación aún no había concluido. Sin embargo, la corporación no llegó a arrendarlo pero se pasó a hablar de comprarlo. Los propietarios iniciaron diversas labores para mantenerlo en buen estado y, de paso, intentar ajustarlo a la actual normativa de espacios públicos. Nada ocurrió. Tras cuatro o cinco años con esta cantinela, el Ayuntamiento está a la espera de un nuevo informe que condicionará el futuro de las antiguas salas de cine, puesto que, si los técnicos consideran que se les puede dotar de una salida de emergencia, se adquirirán.