BLANCA SALAZAR | ARONA
El alcalde de Arona, José Alberto González Reverón, consiente y hasta protege que haya establecimientos en los que se puede trabajar y que pueden estar abiertos al público a pesar de carecer de licencia municipal de apertura, al menos cuando esos locales pertenecen a conocidos o simpatizantes suyos. Así queda de manifiesto a través de las escuchas telefónicas vinculadas al caso Arona en lo relativo a una peluquería.
En una conversación que mantuvo en marzo de 2008 con una mujer llamada Loly que según la Guardia Civil es prima del alcalde, ésta le planteó que "la hija de Cayo y Toña tiene problemas con la apertura de la peluquería, que le han denegado la licencia de apertura porque el Plan General nuevo dice que está en dominio público y hay treinta centímetros".
El alcalde le comenta "que no hay problema porque aunque le denieguen la licencia, que le diga que va a seguir trabajando sin problema, que no le van a cerrar ni nada, que el único que cierra es él (Berto) y no le va a cerrar".
Según la transcripción policial, le dice también "que si está en un espacio libre no le van a dar licencia nunca pero que va a seguir trabajando sin problemas". Y cuando su prima le pregunta que si no le va a pasar nada en caso de que vaya un inspector, "le dice que no porque el inspector que pueda ir es del Ayuntamiento o la policía, pero que el único que cierra es el alcalde".
González está imputado en este caso por delitos contra la ordenación del territorio, prevaricación, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias.