S.G. (IDEAPRESS) | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife aprobó ayer sus cuentas generales del año 2008 después de hacer lo propio con las de la polémica Sociedad de Desarrollo. La comisión de cuentas dio pie a la aprobación con los votos a favor de CC y grupo mixto y con la abstención de PSC y PP. Ello, tras una reunión de la Junta Universal de la empresa municipal no exenta de controversia política.
De esta forma, el consistorio llegó a tiempo, aunque con escaso margen, para presentar ante el Gobierno de Canarias las cuentas municipales y hacerse acreedor así de la parte que le corresponde con objeto de la repartición del Fondo Canario de Financiación Municipal, unos 15 millones de euros.
El principal obstáculo estuvo en la fiabilidad de las cuentas de la Sociedad de Desarrollo, que ayer fueron nuevamente llevadas ante el Pleno -que ejerce como Junta Universal de la entidad- tras su reciente reformulación, producto del rechazo a las presentadas diez días atrás con un informe de auditoría que las tildaba de falsas.
La tensión de la sesión -que se celebró justo antes de la comisión de cuentas -se hizo manifiesta tras la intervención del anterior consejero delegado, el popular Ángel Llanos, y promotor de las cuentas rechazadas hace diez días, también por el propio PP.
Equipo.Llanos adujo que ha sido el nuevo equipo de dirección, con Ángel Isidro Guimerá al frente, quien ha "maquillado a sabiendas" las cuentas, y le acusó de mentir cuando afirmó que la Sociedad de Desarrollo se encontraba en situación de quiebra técnica.
Una circunstancia, ésta última, que fue corroborada por el interventor municipal, José Gálvez, quien admitió que sólo cabe hablar de causa de disolución cuando el patrimonio neto de queda reducido a más de la mitad del capital social inicial, algo que no se produce en la Sociedad de Desarrollo. Gálvez introdujo otra aclaración durante el debate en la que Llanos sustentó la defensa de su gestión. El impago de Fiestas a la Sociedad de Desarrollo por una comisión de servicio valorada en algo más de 300.000 euros corresponde a una decisión política del Consejo Rector de dicho organismo, más allá del informe de Intervención desfavorable hacia dicho pago.
Efectivamente fue el Consejo quien, con el apoyo de todos los grupos salvo el PP, vetó el pago a la Sociedad de Desarrollo, tal y como recordaron Guillermo Guigou, de Ciudadanos de Santa Cruz, y José Ángel Martín, de la Sociedad de Desarrollo. "Se han aprobados reconocimientos extrajudiciales de crédito contra lo dictado por Intervención" se quejó Llanos para remitirse, sin ir más lejos, al último Pleno.
Dicha cantidad es una parte de la diferencia entre las pérdidas declaradas por Llanos, fijadas el pasado mayo en 301.000 euros y las desveladas tras el reciente informe de auditoría, más de 930.000. Estos argumentos no impidieron que el resto de fuerzas aprobara las nuevas cuentas. Incluido el PSC, pese a que había anunciado un voto en contra días antes, con el argumento de que lo hacía "por el bien del Ayuntamiento" ante la posibilidad de perder la financiación del Fondo Canario, aspecto que era ya sabido cuando anunciaron su voto negativo. Además, José Ángel Martín, apuntó a Zerolo como corresponsable de la situación de la empresa municipal. Además, CC, CCN, PSC y CSC propiciaron sobre la marcha un nuevo punto en el orden del día, encaminado a reprobar la gestión de Llanos como consejero delegado de la Sociedad de Desarrollo.
Consejo de Administración
Otro de los puntos que generó fricción entre los grupos fue la inclusión en el Consejo de Administración de la Sociedad de Desarrollo de un representante del Cabildo de Tenerife. Hasta el punto que se dejó sobre la mesa, pese a que se ha anunciado públicamente que será Dámaso Arteaga. Fue así tras solicitud de los grupos, por cuanto el PSC pidió la inclusión también de representantes de las principales centrales sindicales que operan en Canarias, sin que se hubiera alcanzado un acuerdo sobre el límite de integrantes del consejo de administración. Será el propio consejo quien finalmente tome en consideración tal posibilidad en su próxima reunión. Además, Ignacio González, concejal del CCN, se opuso a la inclusión de los sindicatos, mientras que el conejal de CC Hilario Rodríguez pidió que, de aceptarse a las centrales, se tuviera en cuenta también la presencia de Intersindical Canaria. La polémica se acentuó al aprobarse la modificación del representante de la Cámara .