LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los trabajadores de la empresa Urbaser Jardines, dedicados al mantenimiento y conservación de parques y jardines del municipio de Santa Cruz de Tenerife, han pospuesto para el próximo 27 de noviembre el inicio de la huelga que estaba prevista para este viernes, según informaba ayer en un comunicado Intersindical Canaria.
El sindicato señala que esta decisión es el resultado de un acuerdo del Comité de Empresa alcanzado para establecer una "tregua improrrogable" de siete días para que la empresa formalice "una propuesta que pueda desactivar el conflicto laboral en este servicio público".
La huelga de trabajadores viene motivada "por el incumplimiento del convenio colectivo por parte de la empresa, así como de las medidas de seguridad e higiene y las contrataciones de personal en los casos de sustituciones, de modo que no estamos ante una reivindicación económica, sino de las condiciones de trabajo".
Los operarios informan de que el próximo viernes 27 de noviembre, coincidiendo con la primera jornada de la huelga, llevarán a cabo una manifestación, "ya autorizada por la subdelegación del Gobierno Civil", que se iniciará en la sede de Urbaser, en la calle Filipinas (barrio de Buenos Aires), y concluirá en el Ayuntamiento de Santa Cruz.
Antes de tomar la decisión de emprender las acciones antes citadas, los trabajadores "hemos agotado la vía del diálogo con la empresa, sin la obtención de resultado alguno". Tras una entrevista celebrada por los representantes de los trabajadores con Norberto Plasencia, concejal de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Santa Cruz, "éste informó que la medida adoptada desde su área ha sido la apertura de expediente a Urbaser, pese a lo cual, la dirección de Urbaser-Jardines mantiene su posición obstruccionista del diálogo y el acuerdo con la plantilla laboral", señalan los trabajadores. Añaden que "contraviniendo el contrato firmado por Urbaser con el Ayuntamiento, la empresa mantiene su negativa a sustituir las bajas médicas, las excedencias y las vacaciones del personal, precarizando las condiciones laborales y creando un déficit de plantilla con efectos negativos sobre la calidad del servicio que se presta a la ciudad".