NOÉ RAMÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La empresa Insulares de Demoliciones y Obras SL comenzará los trabajos de demolición de 35 viviendas situadas en el barrio de Las Moraditas la próxima semana. Así lo informó ayer la Gerencia de Urbanismo que recientemente adjudicó esta prestación a la empresa con un presupuesto de 265.000 euros. Las actuaciones se iniciarán con el traslado a las nuevas viviendas y la inmediata demolición de las antiguas. Este derribo supondrá así una de las actuaciones urbanísticas más radicales que se hayan concretado nunca en un barrio de Santa Cruz. Las demoliciones se ejecutarán con motivo de las obras de ampliación de la avenida Príncipes de España de Ofra, que llegará hasta El Chorrillo con su actual apariencia de rambla.
Este grupo de treinta y cinco viviendas están situadas debajo del puente que atraviesa la autopista del Norte a la altura de la Residencia sanitaria de La Candelaria y que fue construido hace ya cinco años. De los 265.000 euros que Urbanismo destina a esta actuación 190.000 se dirigen a las tareas de derribo y los restantes 75.000 se emplearán en pagar la mudanza de las familias afectadas. Las previsiones son que este aparatoso proceso pueda estar culminado a finales de este mismo mes de noviembre o principios de diciembre.
Vecinos. Los vecinos, sin embargo, manifestaban ayer que no conocían a ciencia cierta las previsiones de la Gerencia de Urbanismo ya que a estas alturas aún no se les ha informado de cómo se va a llevar a cabo todo el proceso. Lo cierto es que sí tienen conocimiento de que el derribo e inmediato traslado se llevará a cabo en breve. Algunos propietarios optaron en su momento por recibir el dinero de las expropiaciones que paga el Gobierno de Canarias o por acceder a una de las vivienda sociales cuya construcción ha acabado recientemente y que están situadas a apenas 100 metros de las actuales.
Aunque en principio se van a derribar treinta y cinco viviendas, no se descarta que finalmente se incluya en este grupo otras diez más. Las tareas de demolición tendrán que llevarse a cabo manualmente debido a las complicaciones del terreno y de accesibilidad. La lista de casas afectadas se ha ido reduciendo de forma paulatina ya que Infraestructura ha ido aplicando un método diferente para sustentar el resto del puente que falta por construir y que de esta manera afecta a menos casas.
Todo el proceso se inició hace ya más de una década lo que ha dado lugar a que gran parte de estos vecinos haya venido viviendo en medio de la incertidumbre al no saber qué ocurrirá con sus viviendas. Algunos han optado por cobrar el dinero de las expropiaciones que les dará la Consejería de Infraestructuras a pesar de que las cantidades a cobrar son bastante escasas.
En su momento fueron tres las empresas que optaban a este concurso, aunque finalmente se adjudicó a esta compañía que es de nueva creación. El abandono de esta parte del barrio también es notable ya que el Ayuntamiento de Santa Cruz ha escamoteado los servicios básicos ante las dudas de qué va a ocurrir en el futuro.
Desde la Gerencia se subrayaba ayer que las tareas de traslado y demolición se llevarán a cabo de forma casi simultánea con el fin de que las viviendas abandonadas no puedan ser ocupadas de nuevo. Los retrasos a la hora de llevar a cabo este traslado se han debido fundamentalmente a que no empezaban las obras de Ofra-El Chorrillo o que no se acababan las viviendas a donde iban a ser llevados los vecinos.
Una vez que los trabajos de la vía se iniciaron hace ya poco más de un año y que estos van bastante avanzados se tomó la decisión de impulsar el derribo del barrio.
Pero además, ha surgido otro problema añadido a la construcción de la conocida como rambla de los barrios, como son los enfrentamientos y discrepancias con la dirección del centro médico de La Candelaria, ya que el trazado de la vía restará 700 plazas a la Residencia sanitaria. En estos momentos se está en conversaciones con los responsables del hospital.