PEDRO H. MURILLO | LA OROTAVA
La Asociación Familiar Pro Discapacitados de Tenerife (Aspronte) ha mostrado su indignación tras conocer que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha dictado una providencia por la cual se ordena al Ayuntamiento de La Orotava que legalice el edificio en el que se ubica el centro comarcal de la citada asociación o que proceda, de forma inmediata, con el expediente de demolición del mismo.
La decisión judicial ha causado un hondo malestar y preocupación entre los familiares de los 60 discapacitados que actualmente acuden al citado centro, ubicado en la zona de Las Cuevas, para recibir tratamientos terapéuticos. El gerente de Aspronte, Antonio Fuentes Rodríguez, aseguró que, hasta la fecha, el consistorio no le había comunicado que existieran problemas con el inmueble, ya que "nosotros no hemos intervenido en la construcción del centro, sino que sólo nos ocupamos de los discapacitados". En la misma línea, Fuentes explicó que la noticia del posible derribo del centro ha causado una notable alarma social y que en la mañana de hoy mantendrá una reunión informativa con los familiares de las 60 personas con discapacidad intelectual que se tratan en el centro.
"Ante esta situación de incertidumbre, estoy seguro que los familiares se movilizarán pero tenemos que esperar a informarnos cuáles son las alternativas que tenemos en estos momentos", explicó Fuentes, quien no quiere "ni siquiera imaginar" que el centro deba ser demolido.
Al respecto, el gerente de Aspronte explicó que, según le han informado desde el Área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de La Orotava, la sentencia judicial viene determinada por la denuncia interpuesta por cuatro vecinos de Las Cuevas, quienes argumentan que el inmueble no cumple con la normativa urbanística en relación con la volumetría. "En el centro atendemos a personas discapacitadas y somos una asociación consolidada en éste campo por lo que apelamos a la humanidad de los vecinos", dijo Fuentes.
El problema del retranqueo
El Ayuntamiento de La Orotava ha intentado legalizar el centro de Aspronte para evitar que se derribe el edificio. Una de las medidas tomadas, por vía de urgencia, en la sesión plenaria celebrada el pasado martes, consiste en la modificación puntual del PGO en el sector en donde se localiza el inmueble con vistas a subsanar las irregularidades en cuanto a la volumetría del edificio. Sin embargo, para que el centro sea completamente legal, deberá retranquearse la fachada un total de tres metros. En este sentido, para el gerente de Aspronte, Antonio Fuentes Rodríguez, éste retranqueo supondrá un serio revés para la calidad que se presta en el centro, si bien se acogería como un mal menor. "Si se retranquea tres metros perderíamos la zona en donde se ubica el Gabinete Psicosocial y, lo que es más grave, desaparecería la rampa de acceso habilitada para las sillas de ruedas", explicó el gerente.