P.H.M. | LA OROTAVA
La madre acogente de la menor Piedad, Soledad Perera, ha plasmado su experiencia en un libro digital. En la obra, de 476 páginas de extensión, Perera reivindica el derecho de la menor a ser feliz y a retornar a un entorno familiar estable.
Soledad Perera explicó que con este libro pretende "dar a conocer la historia de Piedad, nombre ficticio de una niña canaria que ha sufrido la desgracia de ser víctima de la ineficacia de las instituciones y con su difusión reivindico los derechos de Piedad, conculcados por un sistema injusto que no tuvo en cuenta ni sus circunstancias ni sus necesidades". En la misma línea, Perera señala que la obra es un mensaje que va dirigido a la ciudadanía y a las administraciones para que "se trabaje con ahínco para que casos tan sangrantes y desgarradores como éste no vuelvan a ocurrir ya que, a pesar de que se trata de una historia particular, estoy convencida y tenemos constancia que hay muchos otros niños y niñas que viven y han vivido situaciones similares y no tienen, por las razones que sea, una voz que les reivindique". El libro, cuyo título es Peregrina Mía, se puede descargar en formato PDF, a través de la página web, peregrinamia.es, por lo que el acceso a la obra es totalmente gratuita y Perera no recibirá ningún tipo de beneficio.
Contenido. La totalidad de la obra ha sido revisada por el catedrático de Derecho Procesal y académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación Manuel Morón Palomino y por el profesor titular de Derecho Romano José María Sainz-Esquerra. Estos especialistas realizan un extenso y profundo estudio sobre el denominado caso Piedad y sobre el interés superior del menor.
Perera realiza a los largo de más de 400 páginas un prolijo compendio de documentos para relatar con un contundente estilo literario, los inicios del caso Piedad, desde que la menor fue dada en régimen de acogimiento por la Dirección General del Menor del Gobierno de Canarias hasta el calvario procesal que sobrevino con la ejecución de la sentencia dictada por un juzgado de Las Palmas de Gran Canaria en la que se ordenaba el inmediato regreso de la niña con su madre biológica.
Del mismo modo, se relatan los numerosos recursos interpuestos para evitar el desarraigo de la menor, su evolución médica, los informes psicológicos que desaconsejaban el traslado, anécdotas familiares, en los que se desvela cuál era el día a día de la menor en el seno de su familia adoptiva y las palabras de despedida de Perera a la niña: "Tú te mereces lo mejor de la vida. Acuérdate siempre de lo que te hemos querido y de lo que has aprendido. Nosotros estaremos a tu lado".