BLANCA SALAZAR | ARONA
José Ramón Ansorena –el ex empresario de origen vasco y titular de la empresa Proguito que relató ante el juez que instruye el caso Arona en diciembre de 2007 una trama de corrupción urbanística centrada en el cobro de comisiones ilegales por parte de técnicos y políticos del Ayuntamiento aronero y que, además, desencadenó el ingreso en prisión del arquitecto municipal Eliseo de la Rosa y del empresario Arsenio Zamora– en su comparecencia de ayer ratificó su declaración inicial, profundizó más en algunos de los datos que había aportado inicialmente y, según explicó el abogado de la acusación particular Antonio Espinosa, "complicó con su declaración la situación de Félix Sierra". Este consejero del Cabildo de Tenerife y concejal del PP en el Ayuntamiento de Arona está imputado en esta causa por presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias y prevaricación.
Asimismo, según comentó este letrado, Ansorena aportó ayer nuevos datos "que perjudican a un gran y conocido empresario de la zona". Aunque no concretó más datos en ese sentido, se refería al empresario Pedro Suárez, el cual habría conseguido edificar sin problema cuatro parcelas de Costa del Silencio limítrofes a la que los titulares de Proguito no pudieron construir por las múltiples trabas puestas, sobre todo, desde el Ayuntamiento de Arona.
Los datos novedosos aportados ayer por Ansorena, que si en diciembre compareció en calidad de testigo ayer en cambio lo hizo en calidad de denunciante, incluían nueva documentación relacionada con expedientes de Pedro Suárez, así como un nuevo testigo que, según declaró el titular de Proguito, ratifica su relato con nuevos datos que revelarían que Félix Sierra (que era edil de Urbanismo en 1999-2003, la época en la que se enclava este relato sobre extorsión) conocía las comisiones ilegales de casi 50 millones de pesetas que reclamaban a ese empresario en relación a la licencia que había solicitado.
José Manuel Fernández del Torco, el abogado del arquitecto que fue detenido el día que declaró Ansorena y que pasó casi dos meses en prisión, dijo que "ayer no se aportó nada nuevo", que casi todo el testimonio del declarante fueron "imprecisiones" que en un juicio penal "son leche machanga". Además, desvinculó la declaración de Ansorena de la detención de su defendido.