BLANCA SALAZAR | ARONA
La interventora del Ayuntamiento de Arona, Lorena López, ha recibido fuertes presiones políticas del grupo de gobierno de CC y, sobre todo, del alcalde, José Alberto González Reverón, cuando sus informes ponían en entredicho la legalidad con la que dichos gobernantes gastan el dinero público de este consistorio. La documentación policial y judicial relativa al conocido como caso Arona pone de manifiesto múltiples críticas e insultos que el alcalde dedica a esa técnico encargada de fiscalizar el gasto de dinero municipal cada vez que ésta se negaba a ceder a las presiones a las que ha sido sometida para que cambiara el sentido de sus informes de forma que beneficiaran al gobierno.
Asimismo, las diligencias previas (comúnmente conocidas como sumario) de ese procedimiento judicial que afecta sobre todo a gobernantes y ex gobernantes aroneros, también deja patente que el primer edil ha planteado despedir a la interventora por ser demasiado estricta o, según él, porque "no tiene ni idea" y dice "no a todo".
Así, por ejemplo, sobre la contratación de un técnico, el alcalde reprocha a la interventora "que si el informe de la jefa de Recursos Humanos es favorable y el del secretario también es favorable siempre que no afecte a presupuestos, siendo entonces esta plaza legal", que diga entonces "dónde está el problema". Ella le responde que "consultó el tema con la Audiencia de Cuentas", y que ese organismo tiene "la misma opinión" que ella, pero que si el secretario cree otra cosa "que haga un contrainforme y ya está".
Frente a la insistencia de González para que cambie el sentido de su informe, la interventora replica "que no lo ve, que ella tiene su criterio y no lo ve, que por eso su informe lo va a mantener sin variar".
El alcalde insiste en que el secretario le ha dicho que esa contratación es ajustada a la legalidad, y que "lo que faltaba es que ahora entre los técnicos cada uno haga un informe diferente". Cuando ella responde que "le entiende", pero que consultó el tema con la Audiencia de Cuentas, el primer edil le recrimina que "si entonces cada vez que tenga que hacer un informe, van a tener que esperar a que llame a un sitio u otro a ver que la dicen".
Lo fácil. Y entre otras cosas, reprocha a la interventora "si se da cuenta a donde están llevando este Ayuntamiento, que lo fácil es decir no que no".
"Lo que es feo es que existan dos informes" y que el de la interventora se contradiga del otro, le recrimina también el alcalde mientras la técnico se escuda en que "le da igual que le contradigan su informe, que ella ya lo advirtió antes de que se sacara todo".
Y cuando en medio de la bronca ella señala que tiene su criterio "y ya está", González la acusa de que "cambia de criterio cada quince días" y, entre otras cuestiones, "que no puede estar a dispensas del técnico de turno, que cada quince días le venga con una cosa". Finalmente, le dice "que la jefa de Recursos Humanos le da cuarenta vueltas y el secretario también, para que venga con las tonterías de turno", y como refleja la transcripción policial de esa conversación, "Berto le dice en un tono de enfado adiós y le cuelga el teléfono".
Curiosamente, la edila de Personal, Candelaria Pérez, se pone de parte de la interventora, reprocha al alcalde su actitud hacia ella y le matiza, entre otras cosas, que el secretario "no ha dicho que eso -esa contratación- estuviera dentro de la Ley", al tiempo que le recuerda que la Audiencia de Cuentas tiene el mismo criterio que la interventora.
Ni idea. Pero el alcalde se empecina en criticarla. Concluye que "se puede discutir con alguien que sepa, pero no con alguien que no tiene ni idea como Lorena" y que "si se va, mejor".
Las escuchas telefónicas del conocido como caso Arona recogen muchas más discrepancias, críticas y desprecios del alcalde hacia esa técnico, sobre todo por los reparos de legalidad a determinados pagos. Entre los casos en que cuestiona su valía a pesar de que su informe favorable, figura el del pago con dinero público de los abogados de la defensa a políticos imputados en el caso Arona.
Y en una conversación con el edil de Urbanismo, advierte que la está "acechando".