BLANCA SALAZAR | ARONA
El alcalde de Arona, José Alberto González Reverón, dio instrucciones a personal del Ayuntamiento de Arona que a su vez tiene responsabilidades en la ejecutiva aronera de CC que convocara a los afiliados del partido a todos los actos en los que participara él y, además, llegó a ordenar a ese trabajador municipal que predispusiera a esos convocados en contra del portavoz del PSC aronero, Paco García Santamaría, "para que le abucheen en el pleno".
La documentación aportada al conocido como caso Arona por los policías judiciales encargados de interceptar las conversaciones telefónicas, mensajes de sms y de correo electrónico de los imputados en esa causa, dejan constancia de los manejos que suelen urdir el alcalde y varios miembros de CC de Arona para ponen en apuros a sus contrincantes políticos durante la celebración de actos públicos.
Como ejemplo de ese proceder, consta una llamada telefónica del 30 de julio de 2008 en la que el alcalde pregunta al integrante del área de Protocolo y cargo de CC Moisés Cabrera si el pleno del día siguiente "va a estar calentito". Cuando este último le responde que sí y que va "a llamar a todos los afiliados" para que asistan, el alcalde le encomienda que "que sí que llame a todo el mundo y que los caliente en contra de ese tipo (Paco Santamaría) para que le abucheen en el pleno".
Al día siguiente, Pérez envía al primer edil aronero dos mensajes de texto en los que se puede leer "Presencia de cc ,en pleno floja...nos superan otros grupos" y "Las bases desmotivadas, urgente necesitamos un baño de multitudes...una cena con los afiliados y simpatizantes, volver a recuperar a nuestra gente".
Mensajes a los que el alcalde responde: "Ahora solo tenemos enchufados y colocados...obligacion de asistir a todo (incluir los plenos) Orden de Alcaldia".
Todo ello coincide con que, efectivamente, numerosos plenos han estado muy caldeados, con cuchicheos y reproches de miembros del público mientras hablaban los socialistas y con aplausos al alcalde, hasta el punto de que el PSC ha tenido que requerir al alcalde que llamara a los suyos al orden.