NOÉ RAMÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Veinte millones de euros parece ser la oferta final que los vecinos de Las Huertas han lanzado a la empresa Inversiones Las Teresitas (ILT) con el fin de resolver el problema histórico de este enclave. En estos momentos, las conversaciones no parecen avanzar demasiado y está sobre la mesa la intención de darlas por finalizadas y exigir que se les devuelvan las parcelas, se paralicen las obras y se dé cumplimiento a las sentencias que les dan la razón a los vecinos. La fecha límite para llegar a un acuerdo es el próximo 11 de enero, momento en el que se cumplen tres años desde que ILT vendió la trasera de Las Teresitas a una filial de Mapfre y que por lo tanto podría solicitar hasta entonces la rescisión del contrato alegando los contenciosos judiciales abiertos.
En la representación legal de los vecinos hay una parte que es optimista sobre la resolución del contencioso y otra que no lo ve nada claro. Lo cierto es que ya hay una oferta final que supone repartir entre el centenar de vecinos afectados 20 millones de euros, lo que situaría el valor de los casi 40.000 metros cuadrados en litigio en unos 600 euros. Una cantidad no demasiado alejada de los 900 con los que se vendieron en su momento por ILT a una filial de Mapfre. Eso sí, los vecinos no tendrían que pagar las obras de urbanización que se han llevado a cabo en este entorno.
Negativo. Otro problema añadido es que la empresa ILT según el portal einforma aparentemente registró un balance negativo el pasado año, con lo cual se considera que los 118 millones de euros con los que contaba como capital activo han sido depositados en la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC).
La representación de los vecinos tampoco es unánime a la hora de valorar la capacidad negociadora de ILT. Así, mientras que para unos es posible llegar a un acuerdo satisfactorio para las partes, para otros ya hace algunos meses que se demostró que no es posible confiar en los representantes de la empresa ya que después de semanas de negociación apenas se acordó expropiar los terrenos al valor de tres euros el metro cuadrado. El que tenían a principio de los años setenta. Por lo pronto, los vecinos llevarán al próximo pleno una moción exigiendo que se paralicen las obras y se dé cumplimiento a las dos sentencias cuya ejecución les afecta más directamente.
Entre ellas, la que ganó el abogado Miguel Cabrera Pérez- Camacho que obliga a devolver cuatro parcelas a la familia González Sanfiel y la otra que ganaron los abogados José de La Rosa y Juan José Rodríguez que retrotrae el proyecto de reparcelación de todo el ámbito de Las Teresitas a sus orígenes en el año 1989.
El panorama judicial de Las Huertas por un lado se ensombrece pero por otro también se aclara. Ahora ha trascendido que el apoderado de ILT, Pedro González, principal negociador en este proceso también podría ostentar hasta el 18 por ciento de la filial de Mapfre, Desarrollos Urbanísticos Cic (Desurcic) a través de su empresa Promotora Canaria 2004 SL. Este hecho vendría a tirar por suelo la posibilidad de que Mapfre se acoja al principio de tercero de buena fe en el contencioso de Las Huertas alegando que no sabía nada de estos problemas judiciales de los vecinos. Y es que la participación de González, aunque fuese a título individual, en la compañía que compró Las Huertas hace inviable que se plantee que se desconocía lo que ocurría.
Ya en su momento, Desurcic planteó acogerse a este subterfugio legal cuando intentó ocupar el conocido como chalet del francés en la parte alta de Las Huertas.
La sentencia en primera instancia dio la razón al propietario y la magistrada, en ese momento, ni siquiera quiso entrar a valorar la posibilidad de que Desurcic fuese un tercero de buena fe.