SAMUEL GONZÁLEZ (IDEAPRESS) | LA LAGUNA
El parque Las Torres acogió ayer una jornada de ocio juvenil alternativo, alejado de los estereotipos establecidos en torno al disfrute nocturno. La iniciativa Chacho, vente pa acá se manifestó como un éxito de organización y participación.
Nueve asociaciones juveniles acompañadas de diversos colectivos de La Laguna dieron ejemplo ayer de que hay vida más allá de la noche, con música, juegos, deportes, etc., y de que esas posibilidades cuentan con numerosos adeptos. No se atrevieron los organizadores a concretar el número de jóvenes que disfrutaron, pues el ir y venir a las actividades era constante. De cualquier forma se contaron por varios centenares.
De hecho, sólo los organizadores, los miembros de las asociaciones, alcanzaban prácticamente la centena. Entre esos colectivos organizadores se han encontrado la Asociación Juvenil Guanchtinerfe, Asociación Atlas, Jóvenes de la Cuesta JOCU, entre otros. El espacio para vivir la jornada –larguísima, pues comenzó desde las 10 de la mañana con los primeros preparativos y se prolongó hasta las 2 de la madrugada– fue el parque de Las Torres de Taco, en la calle Los Pescadores del citado barrio, detrás de la sede de Correos.
Buen tiempo. El día invitaba al optimismo, pues desde temprano se vislumbró que el tiempo no empañaría las actividades previstas. Un intenso sol, sorprendente en Aguere en pleno otoño, alertaba incluso de la necesidad de agua y despertaba alguna suspicacia porque el programa se centraba en su mayor parte en el despliegue físico de juegos y deportes. A saber, torneos de baloncesto 3x3, rampas para practicar skate, voley playa y fútbol playa, todo un lujo a kilómetros del mar, fútbol sala, entre otros fueron los deportes con los que se pretendía captar la atención de jóvenes de La Laguna y de las localidades colindantes.
Pese a que desde las asociaciones se ha agradecido la colaboración del Ayuntamiento, que ha hecho posible el evento en su aspecto logístico y de puesta a disposición del material, existía en el ambiente una sensación de que el evento era propiedad de los jóvenes y para los jóvenes. Por eso se optó, explican algunos de ellos, por poner un nombre a la jornada. "Se trataba de darle sentido propiedad, no llamarlo simplemente encuentro juvenil", siempre más asociado a una organización municipal. Además de lo deportivo, también la dimensión no competitiva encontró su espacio en las canchas de Taco.
Música en vivo, micro libre, maratón de baile, talleres o gymkhanas formaron parte de la programación. Todo aderezado, cómo no, por una gran paella para avituallarse. Más allá de pensar en una inmediata reedición de un encuentro similar, la organización dejaba la puerta abierta a innovar de cara al futuro y proponer macroencuentros en otras ciudades de las islas.
Las Torres de Taco. Se trata de la primera ocasión en que el parque de las Torres es usado para un evento de estas características. La reforma integral de este espacio formó parte del Plan Urban, en una actuación que implicaba varios proyectos: una zona de parque urbano, un recinto de parque deportivo y una iglesia.
El parque, que se expande por una superficie total que supera los 23.000 metros cuadrados, abrió sus puertas a mediados de 2007, y poco después fue bautizado con el nombre del ex alcalde de la ciudad Elfidio Alonso.