BLANCA SALAZAR | ARONA
La lengua del ex edil de Arona Juan José Alayón –más conocido como Cheché– ha traído y trae de cabeza a más de un imputado en el conocido como caso Arona y, de forma particular, al alcalde, José Alberto González Reverón, a quien Cheché ha llegado a amenazar "con hablar más de la cuenta ante el juez", por ejemplo, de ciertas "promesas" que, según él, habría hecho el alcalde a algún promotor y a algún ex compañero de gobierno, todo ello sin contar sus alusiones a supuestos tratos de favor y chanchullos del alcalde en materia urbanística.
Así queda de manifiesto en varias transcripciones de conversaciones telefónicas intervenidas a Alayón por policías judiciales de la Guardia Civil en relación al caso Arona. Y, como ocurría cuando ese ex edil y el alcalde eran compañeros de gobierno –casi siempre mal avenidos–, ha seguido siendo el también ex edil Sebastián Martín quien se ha encargado de apaciguar a Cheché.
A ese respecto consta, entre otras muchas, una conversación en la que Cheché informa a Martín –más conocido como Tata– de que el alcalde no le coge el teléfono, proceder frente al que reacciona advirtiendo que el primer edil –a quien se refiere como Berto– "debe tener cuidado". Lejos de depender de que Tata diera el recado, Cheché vuelve a llamar a Berto y le deja en el buzón de voz un mensaje "amenazándolo con hablar más de la cuenta" si va en contra de él y advirtiéndole de que "como vaya con venganzas", comienza "a hablar".
Y en varias llamadas que realiza a Sebastián Martín y a un amigo suyo llamado Kadin, Cheché manifiesta, según el citado informe policial, que "Berto tiene que estar nervioso por todo lo que metió en el Plan General a favor de su familia", además de mencionar "las promesas que Berto les hizo a Carlos de la Rosa y a Manolito Barrios", el primero un promotor cuyo nombre ha salido a relucir en varias comparecencias judiciales de los imputados, y el segundo el ex edil de Urbanismo de Arona, también imputado en esta causa.
En el citado informe se llega a recoger que Cheché "llega a decir que su guerra será peor que la que tienen contra Paco Santamaría", portavoz del PSC aronero, y que tal actitud "intenta ser apaciguada por Sebastián, quien sabe que una ruptura del silencio que los imputados guardan podría suponer el hipotético ingreso en prisión de alguno de ellos". Las escuchas a Alayón dan tanto de sí que el juez instructor del caso ha abierto una pieza separada para investigar los numerosos y variados delitos que pueden desprenderse de ellas.