SALVADOR LACHICA (IDEAPRESS) | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La decisión del alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, de romper con el PP comienza a ser cuestionada tanto en la cúpula nacional de CC como en el seno de la dirección de los nacionalistas tinerfeños. En ambos casos, insisten en que "la decisión de echar al PP no la consultó con nadie, ni a nivel regional ni insular", y que la misma puede poner en serio riesgo no solo la alcaldía en 2011, sino también la pérdida del Cabildo y de un diputado por Tenerife.
"Eso supondría no solamente bajar en Tenerife sino que a nivel regional nos situaría como tercera fuerza política y nos debilitaría en las negociaciones para formar Gobierno", insisten las fuentes.
Además, la preocupación se incrementa al desconocer si la estrategia puesta en marcha por Ángel Llanos, portavoz del Partido Popular, tiene el visto bueno de José Manuel Soria, toda vez que públicamente Cristina Tavío ha desautorizado la actuación del PP municipal cuando votó a favor de derribar el mamotreto, un acto que trasladó a la opinión pública la debilidad del alcalde nacionalista y de su equipo de gobierno.
Tavío reiteró ayer que el PP de Tenerife "está en contra de convertir en escombros una estructura de 8 millones de euros" que ella misma "y seis concejales más" apoyó en su momento. Para varios dirigentes nacionalistas consultados, este desmarque de la presidenta del PP tinerfeño, "apunta a que Soria dio el visto bueno a Llanos para que siguiera adelante".
Sin embargo, esta preocupación por la actitud del número dos del Gobierno regional no llega aún a los extremos de cuestionar el pacto que hizo a Paulino Rivero presidente. Todo lo más, y en el caso de que el Partido Popular municipal siguiera debilitando con sus acciones a Zerolo en los próximos meses, "podría convertirse en un aviso a Soria en alguna iniciativa parlamentaria que no saliera adelante porque los diputados por Tenerife no estuvieran presentes".