HARIDIAN DEL PINO | LA LAGUNA
Un grupo formado por unas 30 mujeres de todas las edades llevan tiempo reivindicando la posibilidad de entrar en la Esclavitud del Cristo. "Somos mujeres de todas las edades y, la mayoría, estamos relacionadas con los esclavos", explicó la portavoz de estas devotas, María Teresa Laborda, quien aseguró que "la primitiva cofradía estaba compuesta por hombres y mujeres y fue creada mucho antes de 1545".
En su intento por lograr ser esclavas del Cristo lagunero, este grupo de féminas se han dirigido mediante una carta al obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, en la que solicitan que "se admita a trámite por dicha hermandad la entrada en la misma de las mujeres". También se han puesto en contacto con la Junta de Gobierno de la Esclavitud del Cristo para reivindicar el "derecho a formar parte de la Esclavitud, participar, formalmente, en las procesiones patronales y de Semana Santa, que tienen lugar en La Laguna y colaborar en cuantos actos de fe y caridad podamos realizar", indica esta esposa, cuñada y tía de miembros de la Esclavitud del Cristo.
Hace ya unos nueve meses que este grupo de mujeres se dirigieron tanto a la Esclavitud del Cristo como al obispo de Tenerife pero aún no han recibido respuesta.
La Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna es una las hermandades cuyos integrantes –que lucen en las procesiones trajes negros y guantes del mismo color– son exclusivamente hombres.
El paso de los años no sólo ha permitido que los roles de la mujer hayan ido cambiando sino que también ha supuesto que muchas de las cofradías o hermandades –que, en un principio, estaban pensadas para los hombres– se conviertan en asociaciones mixtas, como ocurre en otras ciudades españolas en las que las mujeres, al igual que los hombres, participan en los pasos de Semana Santa.
Así, poco a poco, cofradías y hermandades de Zamora, Toledo, Murcia, Asturias, Córdoba, Valladolid y muchas otras se han ido abriendo para que las mujeres también puedan vivir su fe como los hombres. Por este motivo, este grupo de mujeres pide que se suprima de los estatutos de la Esclavitud la excluyente palabra "caballeros" para referirse a sus integrantes.