NOÉ RAMÓN | SANTA CRUZ DETENERIFE
La Unión de Trabajadores Autónomos del Taxi (UTAT) ha presentado la propuesta de que los propios trabajadores abonen cada mes 30 euros con el fin de poder pagar por año la cantidad suficiente para retirar dos o tres licencias, a razón de 60.000 euros cada una.
De esta manera se podría ir reduciendo la sobresaturación de taxis que existe en la actualidad en las calles de Santa Cruz y que este colectivo cifra en alrededor de 425. El presidente de la Agrupación, José Antonio Noda Expósito, indica que en estos momentos trabajan en el borrador de convenio que presentarán al Gobierno de Canarias, Ayuntamiento y Cabildo y donde se recogerán las medidas para evitar esta saturación de taxis en las calles de Santa Cruz.
Esta Agrupación recuerda que la propuesta de obligar a los taxistas a librar una vez a la semana ya fue rechazada en su momento y por lo tanto se niegan a incluirla en el convenio. No obstante, en una reunión sostenida hace algunas fechas la directora general de Transporte, Rosa Dávila, dejó claro que si no hay dinero para retirar de las calles los 170 licencias pagando el ejecutivo 60.000 euros a los propietarios de las mismas según se vayan jubilando, serán los profesionales los que tendrán que poner algo de su parte. Lo que ha sido interpretado como que el sector deberá aceptar la obligación de librar un día a la semana, pese a la oposición inicial de una parte de estos trabajadores.
Informe. La UTAT fija la ratio que se debe establecer de taxis por mil habitantes en 2,5, una cifra muy similar a la que supuestamente se incluye en el informe en el que está trabajando el Gobierno de Canarias y que será presentado en breve al sector. Dávila no quiso en el día de ayer hacer ningún tipo de declaración sobre este asunto al indicar que el estudio del sector no estará acabado hasta dentro de un mes.
Por su parte, el presidente de la Agrupación Profesional de Autotaxis, Tomás Guillén, indica que en el día de hoy los representantes de todo el sector se piensan reunir con el fin de abordar diversos aspectos de este contencioso.
Se muestra molesto con los retrasos del Gobierno canario a la hora de entregar este informe, que siempre es inminente pero que nunca se acaba de dar a conocer. Indica Guillén que la propuesta de que los propios taxistas paguen la retirada de las licencias, "no es en absoluto viable".
Guillén se muestra partidario de que las 170 licencias a jubilar se retiren de golpe, en vez de en el periodo de cinco años, y para ello los propios taxistas abonarían los intereses del crédito que debería solicitar el Gobierno canario para hacer frente a este gasto cifrado en diez millones de euros.
En el día de ayer el profesor del Departamento de Economía de la Universidad de Minnesota, José Vicente Ríos-Rull, consideró que los efectos económicos que supone que el Ejecutivo abone esta cantidad en la retirada de licencias, y que además se darán sin contrapartida alguna, supondrán una subida de impuestos.
Considera que los usuarios de los taxis doblarán el tiempo medio de espera e incluso bastante más, ya que el número de vehículos vacíos en cada momento será mucho menor de la mitad de los que hay ahora.
Los actuales dueños de las licencias se llevarán además "una suculenta ganancia de capital, tanto los que la devuelven al Gobierno de Canarias como los que se las vendan bien a otros inversiones o conductores jóvenes". Este profesor de Economía matiza que los sueldos de los conductores no van a subir en ningún caso, ya que "éstos están determinados por el coste de oportunidad del tiempo de los trabajadores que en estos momentos de paro es bastante bajo".
Aunque el tranvía puede haber ocasionado una bajada de hasta el cincuenta por ciento en los beneficios de estos profesionales, también se matiza que en este hecho tendrá bastante que ver la crisis, "y si esto es así, probablemente los taxis salen menos horas y los dueños de licencias tendrán menos rentas".
Ríos Rull echa de menos una discusión sobre los posibles efectos que en los usuarios tendrá la evolución reciente de los precios en el mercado de las licencias, que "es el mejor indicador de la situación del sector, y sobre todo cuáles son las razones que usa el Gobierno para decidir que la sociedad está mejor con esta política". Lamenta, por lo tanto, que en estas discusiones no se tome en cuenta la opinión de los usuarios que también deben decidir.