SAMUEL GONZÁLEZ (IDEAPRESS) | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El antiguo balneario de Santa Cruz de Tenerife, situado en Valleseco, no será rehabilitado al menos en los próximos tres años. Tal conclusión se desprende de las palabras del alcalde de la capital, Miguel Zerolo.
El regidor reconoce que el histórico edificio cuenta con diversas pegas que hagan viable una rehabilitación inminente. En primer lugar, por la inexistencia aún del Plan Especial del Puerto, que sigue en su última fase antes de su aprobación definitiva, de forma que sustituya al hoy vigente, vigente desde febrero de 1995.
El antiguo balneario se encuentra afectado, afirma el alcalde, por dicho documento, de forma que hasta que no se produzca una resolución definitiva, el Ayuntamiento no tiene la capacidad para maniobrar.
Además, el Plan Especial del Puerto se integra en el documento de referencia para la ordenación del territorio en el municipio capitalino, la revisión del Plan General de Ordenación, cuya aprobación definitiva se espera para finales del presenten año, tras una larga espera. En él se incluye al inmueble en el catálogo de patrimonio arquitectónico urbano con un grado de protección ambiental.
Retraso. Pese a que historiadoras como Dolores Hernández, autora del libro El balneario de Santa Cruz y sus aledaños, consideraron en su momento que la ordenación en los usos del espacio portuario facilitaría la rehabilitación, lo cierto es que el retraso en la aprobación del documento dificulta aún más que el histórico balneario sea regenerado.
Pero lo más importante es que el edificio no es de titularidad municipal, toda vez que nunca se llegó a firmar el convenio para la cesión con su propietario, el Gobierno de Canarias. Hasta el punto de que el presidente del Gobierno, Paulino Rivero, anunció el pasado año la suscripción de un convenio con el Ayuntamiento para proceder a su rehabilitación y que se destinaría a un centro para mayores.
Propiedad. Desde el año 2006 se ha venido argumentando el interés del Ayuntamiento por por hacerse con la propiedad del inmueble, después de que así se manifestara en una Comisión Insular de Patrimonio.
Hace ya casi tres décadas que el antiguo balneario fue clausurado como espacio de veraneo, algo que en los últimos días ha sido recordado por el ex edil de Patrimonio Histórico de la capital, el representante del Partido Popular Alfonso Soriano. Desde entonces apenas se han tomado las medidas necesarias para su preservación, de forma que su deterioro se ha hecho palpable en los últimos años.
La propia Dolores Hernández fue quien inició ante el Cabildo de Tenerife el expediente que habría desembocar en el nombramiento del inmueble como Bien de Interés Cultural, y que contó con el respaldo de diversos colectivos, como respaldaron el Colegio de Arquitectos de Canarias, el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, las federaciones vecinales de la capital, las comisiones de María Jiménez y de defensa de la playa de Valleseco y la Federación Tinerfeña de Natación.
La reforma del antiguo balneario no pudo siquiera formar parte de los proyectos financiados con cargo al Fondo Estatal, el manido Plan E, que dejó en las arcas municipales 39,1 millones de euros para gastar en 2009.