ELOÍSA REVERÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El pleno que el Cabildo de Tenerife celebró ayer para debatir las conclusiones del estudio sobre la necesidad de la vía exterior aprobó apoyar, con el voto en contra del Partido Socialista, la construcción de esta nueva carretera. En concreto, se acordó remitir dicho estudio a la Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias (administración responsable de le ejecución de esta obra) con el fin de que "sea tenido en cuenta en la redacción de los proyectos constructivos". Asimismo, la corporación "insta al Ejecutivo canario a desarrollar dicha infraestructura, y en particular la fase en la fase de estudio de alternativas del trazado, de modo que se minimice la afección a los suelos agrícolas de la zona".
Hace algo más de un año, el PSC pidió al grupo de gobierno del Cabildo, formado por Coalición Canaria y Partido Popular, que encargase la elaboración de un análisis en el que se tuvieran en cuenta todas las futuras infraestructuras viarias y de transporte para determinar si realmente la vía exterior (carretera de 14,5 kilómetro que unirá la autopista del Norte, por Los Rodeos, con la del Sur, por Santa María del Mar) era necesaria. Finalizado el estudio, los socialistas reiteraban ayer en el pleno que éste es un "fraude", que "es poco riguroso, porque no se ha tenido en cuenta el cierre del anillo insular, las futuras líneas del tranvía...", y siguen manteniendo su rechazo a la construcción de esta carretera. Dicen que "con esta vía no se persigue el interés público, sino la especulación urbanística", y denuncian "la afección al suelo agrícola". El PSC también indicó ayer en el pleno, a través del consejero José Luis Delgado, que "la solución no pasa por construir más vías, sino por el sacrificio de los ciudadanos, por el cambio de sus hábitos, sustituyendo el vehículo privado por el transporte público". Reiteraron que los esfuerzos inversores deben centrarse en la variante oeste de La Laguna, que "beneficiará a muchos más ciudadanos que la vía exterior".
Todo lo contrario opina el grupo de gobierno. "Acordamos que si el estudio decía que la vía ya no era necesaria, pues no la apoyaríamos, pero que si lo era, pues defenderíamos su construcción. Y así ha sido. Además, se han tenido en cuenta todas las variables, el anillo insular, los trenes, el tranvía, las futuras vías..., y aún así, es imprescindible ejecutar esta obra, que es una demanda social de todos los ciudadanos que tienen que soportar largas colas cada día. Pues esta Isla sufre un colapso de tráfico, un problema de movilidad muy grave. Tenerife tiene en las entradas al área metropolitana más densidad de tráfico que la M-30 de Madrid", señalaron los consejeros nacionalistas Pino de León y Carlos Alonso.
El grupo de gobierno también quiso dejar claro que "la afección al suelo agrícola productivo es de menos del 5 por ciento, y no de 1.600.000 metros cuadrados, como dice el PSC". Sin embargo, los socialistas siguen manteniendo que "de 1.600.000 metros cuadrados de suelo afectado por las expropiaciones, el 78 por ciento es rústico".
Las funciones de esta carretera
El estudio encargado por el Cabildo de Tenerife para comprobar si la vía exterior es necesaria, establece que esta carretera realizará varias funciones, entre las que se encuentra la de convertirse en una vía de conexión entre los flujos que del Norte de la Isla se dirigen hacia el Sur y viceversa. Asimismo, será una alternativa a la reducción de la capacidad prevista en la TF-5 (autopista del Norte) en su paso entre Guamasa y la rotonda de Padre Anchieta, y será una vía de penetración a la zona sur del área metropolitana, "como infraestructura necesaria para permitir un mejor acceso a Santa Cruz por distintos puntos de la capital en combinación con el resto de las infraestructuras previstas en el Plan Territorial Especial de Ordenación del Sistema Viario del Área Metropolitana de Tenerife". Sin embargo, para los socialistas la vía exterior "sólo resolvería el acceso y distribución en vehículo privado de las entradas y salidas del área metropolitana". Asimismo, el Partido Socialista en la corporación insular, a través del consejero José Luis Delgado, aprovechó para recordar que el estudio de impacto ambiental concluía que "el principal efecto es, sin duda, la vocación urbanizadora que tiene la nueva vía, que genera grandes bolsas de suelo urbanizable, con una elevación del precio de los suelos a nivel local y un cambio profundo del uso del territorio". El PSC sigue manteniendo que "el estudio realizado es incompleto", afirmación que el grupo de gobierno rechaza rotundamente, sobre todo teniendo en cuenta que "este análisis ha sido realizado por técnicos cualificados y grandes profesionales", indicó ayer la consejera de Planificación, María del Pino de León.