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La concejal de urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Luz Reverón, y la vicepresidenta del Parlamento de Canarias, Cristina Tavío, 'demostraron' el pasado 23 de marzo, durante un programa de Canal 7 que ha venido a trascender ahora, los amplios conocimientos que tiene la clase política sobre las sebas, también llamadas sebadales o científicamente 'Cymodocea nodosa', la plantas marinas cuyas praderas de gran riqueza centran la polémica actual alrededor del puerto de Granadilla.
Según Reverón, en una definición que la acerca más a su colega del Ayuntamiento Esther Sarrautte (¿se acuerdan de lo de las ONG?) que a otra cosa, definió así los sebadales: "El sebadal es cuando te coge una ola y te revuelca y sales arañada, es eso. Es el alga que te araña". No menos 'acertada' estuvo Tavío, confesa defensora del puerto industrial que se proyecta en el sur de Tenerife, al referirse en el programa de debate 'Tamaragua' a los sebadales: "Hay un instituto que se dedica a hacer el seguimiento de las algas porque pueden ser tóxicas en un determinado nivel. Aunque al lado de la escollera de un puerto, me da un poco de miedo". Y remató: "Muchas veces se hunden barcos de pesca para generar sebadales".
La amplitud de miras y cultura científica de Reverón y Tavío es sintomática en un debate que enfrenta a los a favor del desarrollo a toda costa y los en contra del desarrollo especulativo y la destrucción de reservas naturales patrimonio del pueblo. Sería bueno recordar que es la 'Cymodocea nodosa':
Las praderas de fanerógamas marinas son hábitats compuestos por plantas uperiores fotófilas. Se trata de especies magnoliofitas que se caracterizan por la producción de semillas, poseen un complejo sistema de rizomas, y pueden desarrollar inflorescencias o flores y frutos en determinadas épocas del año.
Estas plantas son de gran importancia para las comunidades marinas, ya que proporcionan una gran cantidad de biomasa y oxígeno. Las comunidades de fanerógamas marinas pueden concentrar una gran biomasa y tener una producción primaria de alrededor de 1 kilo/m2. Además protegen la costa de la erosión,
gracias a que sus hojas y rizomas actúan como trampa de sedimentos, reduciendo el hidrodinamismo.
En Europa pueden encontrarse cinco especies de fanerógamas marinas: Posidonia oceanica (1), Cymodocea nodosa (2), Zostera marina (3), Z. noltii y Halophila decipiens. Estas especies son especies autóctonas de las costas europeas, y todas ellas están presentes en el litoral español.
Cymodocea nodosa y Zostera noltii se extienden tanto en las costas mediterráneas como en las atlánticas y se distribuyen junto con Halophila decipiens de distribución pantropical, en las islas Canarias. Las praderas de fanerógamas marinas pueden darse en diferentes ambientes y sustratos. Así, Cymodocea nodosa ha sido encontrada en lagunas costeras, estuarios,
costas abiertas, sobre fondos arenosos y Zostera sp. en zonas intermareales e infralitorales.
En Canarias, por su gran importancia, estas praderas estaban en el catálogo de especies protegidas, pero fueron descatalogadas por el Gobierno de Canarias para permitir la construcción del puerto en una costa, la de Granadilla, con una de las poblaciones de sebadales más ricas de Canarias. Los ecologistas denunciaron la descatalogación al hacerse con criterios contrarios a los de los técnicos en biodiversidad y lograron que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias suspendiera cautelarmente la decisión del Gobierno de Canarias. Por eso las obras están actualmente paralizadas.