Discovery

Los astronautas instalan dos cámaras de vídeo en la segunda caminata

06.06.2008 | 10:19

Los astronautas del Discovery Mike Fossum y Ron Garan concluyeron hoy la segunda caminata de la misión del "Discovery" y regresaron a la Estación Espacial Internacional (EEI) tras instalar dos cámaras de vídeo en el laboratorio japonés "Kibo".

Fossum y Garan volvieron al abrigo de la cámara de descompresión de la EEI a las 22:15, después de siete horas y 11 minutos de extenuante labor.

"Buen trabajo", indicó el control de la misión del "Discovery" desde el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston (Texas).

La jornada de labor extravehicular comenzó a las 15.04 GMT, cuando la EEI y el transbordador Discovery se movían acoplados a unos 27.000 kilómetros por hora sobre Barcelona.

La NASA programó una duración de siete horas de esta caminata espacial, la segunda de las tres programadas en la misión del Discovery, en la que participan siete astronautas.

Esta fue la jornada 111 de labores fuera de la Estación Espacial, donde residen otros tres astronautas, la quinta en la que participa Fossum y la segunda para Garan.

Cuando se cumplía la primera hora desde que salieron del compartimento "Quest", Forum y Garan comenzaron la instalación de dos cámaras en cada lado del extremo del laboratorio japonés más apartado de la EEI.

"Sensacional \u00A1qué panorama!", exclamó Fossum mientras ambos hombres flotaban sujetos al puesto orbital, un proyecto de 100.000 millones de dólares en el cual participan 16 naciones.

"El módulo de trabajos científicos 'Kibo' tiene ahora ojos", dijo el comentarista de la NASA, Rob Navias, cuando se completó la tarea una hora y 22 minutos después de iniciada la excursión.

Finalizada esa tarea, Fossum y Garan sacaron una serie de cubiertas térmicas y sujeciones del brazo robótico de "Kibo", que mide 10 metros de largo.

La labor se realizó lenta y delicadamente porque las cubiertas no son muy flexibles y al moverlas se deben cuidar las delicadas articulaciones del brazo del "Kibo".

"Es como luchar con una nube", dijo Fossum mientras él y Garan trabajaban quitando, doblando y guardando las seis cubiertas sobre las juntas de "Kibo" y una séptima en el extremo del brazo robótico.

En la primera jornada de labor exterior el martes, Fossum y Garan instalaron el laboratorio "Kibo" (cuyo nombre significa esperanza) en la estructura de la EEI.

"Kibo", con casi 12 metros de largo, es más grande que los laboratorios estadounidense y europeo adosados en el complejo orbital.

El laboratorio japonés también tiene un par de brazos robóticos, el mayor de los cuales llegó a órbita en la bodega del Discovery.

Después de la inspección del mecanismo de sujeción en el lado izquierdo del módulo Harmony y de la apertura de la cubierta de una ventana, Fossum y Garan removieron las cubiertas de las superficies de atraque del "Kibo".

Fossum, además, desconectó los cables de calefacción y quitó los pernos de cierre de las cortinas en la ventana delantera del laboratorio japonés.

Los astronautas también limpiaron una junta rotatoria de un ala de paneles solares que se había atascado, y recogieron el brazo robótico del transbordador, que había quedado en la EEI desde una misión del Endeavour en marzo.

La NASA dejó el brazo robótico en la EEI para que hubiera espacio suficiente en la bodega del Discovery para el transporte del Módulo Presurizado Japonés Kibo.

Durante las tareas finales de esa jornada, los dos astronautas se trasladaron hasta el panel solar en estribor de la EEI, donde la junta rotatoria empezó a experimentar vibraciones y un aumento en el consumo de energía desde fines de 2007.

Garan instaló allí un reemplazo de uno de los 12 juegos de cojinetes de la junta, al tiempo que Fossum inspeccionaba un área potencialmente dañada y aplicó diferentes técnicas para la limpieza de virutas en la superficie del anillo de ésta.

Los astronautas de la EEI tuvieron ayer una misión diferente, pero también importante: reparar el único inodoro que tiene el orbitador y que llevaba semanas estropeado.

El mal funcionamiento del inodoro, que se encuentra en la zona rusa de la EEI, había sido un quebradero de cabeza para los ocupantes de la Estación y para los técnicos de la agencia espacial estadounidense, quienes habían tratado sin éxito resolver el problema.

Según la NASA, el dispositivo de desechos sólidos funcionaba bien, pero el recolector de orina daba problemas, lo cual obligaba a utilizar agua extra de la almacenada para el consumo de los astronautas.

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