06 de abril de 2018
06.04.2018

Pegan una paliza a un guardia civil retirado en un bar de Buenavista

El exagente trató de entrar en los servicios y se topó con un drogadicto que estaba elaborando una raya de cocaína en la taza del urinario

06.04.2018 | 17:15

Un guardia civil retirado fue objeto de una brutal paliza el sábado 3, cuando se encontraba en el interior de un bar sito en el municipio de Buenavista del Norte, tal y como recoge la denuncia a la que tuvo acceso la opinión de tenerife.

Los hechos sucedieron cuando el guardia civil retirado, de 53 años se dirigió al baño del bar Gran Parada a hacer sus necesidades y en su interior se encontró con dos personas. El baño es un cubículo estrecho, el cual tiene un lavamanos, un orinal de pared y una taza de water.

Al entrar se topó con un varón en el orinal de pared y otro en el otro water con la puerta abierta y la tapa bajada con una raya de droga encima. El individuo que estaba en el orinal de pared al verlo se dirigió a él y le manifestó que no iba a tirar la raya para que el denunciante orinase. La víctima le dijo que no era de sentido común que tuviese que aguantar sus necesidades porque estuviese elaborando una raya de cocaína, ante lo cual este hombre le dijo "pues te jodes, porque a mí me da la gana". Los dos sujetos que estaban con la droga le manifestaron que "la taza es para mear y el water para cagar, así que ellos iban a seguir con lo suyo", ante lo cual el manifestante les dijo que "efectivamente los servicios era para eso, pero para lo que no era, es para tirarse rayas".

Uno de estos se paró frente al exguardia civil y le dijo que si quería pasar sería por encima suyo. Ante esto la víctima se acercó, pero el drogadicto le golpeó con el puño por el lado izquierdo de la cara y la oreja, lo que le provocó que perdiese las gafas.

El exguardia civil intentó reducir a su agresor, pero fue golpeado por el otro individuo con los puños y a base de cabezazos, por lo que tuvo que soltar al primero de los agresores al que ya había conseguido reducir. El denunciante perdió en el transcurso de la pelea un bolso riñonera, donde portaba un teléfono móvil que se debió de romper al caer al suelo. El exguardia civil pudo zafarse y pedir ayuda. Entonces pidió regresar al bar para pedir sus objetos personales. En ese acto uno de los agresores se aproximó y le dio un cabezazo que le hizo perder el equilibrio y caer al suelo.

La víctima pudo observar como uno de los agresores regresaba al bar donde le volvían a servir consumiciones al tiempo que se mordía el labio y miraba desafiante al guardia civil retirado que se encontraba junto a su mujer y un amigo. Esta persona valoró los cristales de las gafas en 400 euros y el teléfono móvil en 100. Los hechos han sido comunicados a la Subdelegación del Gobierno y al Juzgado de Guardia de Icod de los Vinos.

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