23 de enero de 2018
23.01.2018
Presunto caso de violencia de género en Los Realejos

El juez archivó la denuncia de Yenny porque ella misma lo pidió

Dijo primero que no fue agredida y luego que sí

23.01.2018 | 02:51
El juez archivó la denuncia de Yenny porque ella misma lo pidió

La Policía Nacional ha abierto nuevas líneas de investigación para determinar las circunstancias que desencadenaron que Esteban H. D., de 67 años, matara presuntamente de varias puñaladas a su esposa Yenny Sofía S. H., de 46, el pasado viernes en la vivienda de Esteban en Las Llanadas, Los Realejos. A medida que avanzan las pesquisas aparecen nuevas versiones que los agentes tratan de despejar en un caso extremadamente complejo.

Los agentes tratan de resolver por un lado cómo se produjo el enfrentamiento la tarde-noche del viernes en la finca de Las Llanadas, sobre todo teniendo en cuenta que Esteban H. D. tiene al menos cuatro heridas producidas presuntamente por un arma blanca en la parte delantera y trasera de su cuerpo, dos de ellas de gravedad: una muy grave en el abdomen y otra menos grave pero también considerable en la espalda. La Policía todavía no ha tomado declaración al hombre, detenido como presunto autor del homicidio, pues se encuentra herido grave y sedado en el Hospital Universitario de Canarias, custodiado por agentes. Hasta que no lo haga, no lo pondrán a disposición judicial.

La primera hipótesis oficial apuntó a que la noche del viernes, después de apuñalar supuestamente a Yenny Sofía S. H., Esteban huyó en su vehículo y se estrelló contra otro en la autopista del Norte, a la altura de Santa Úrsula, al perder el control y dar varias vueltas de campana, dejando heridos leves a dos ocupantes del coche que arrolló. Según esta primera versión, el accidente se produciría porque el tinerfeño huía e hizo una maniobra violenta al ver que la Guardia Civil lo había localizado. Pero ha aparecido una nueva hipótesis: Esteban H. D. llevaría una toalla en el abdomen para contener la hemorragia de una de las presuntas puñaladas que recibiría en el enfrentamiento con su mujer, se dirigiría al hospital a que lo atendieran, se desvanecería por la pérdida de sangre y perdería el control del vehículo. Cuando lo rescataron tras el accidente, de la herida en el abdomen sobresaldría parte del paquete intestinal.

La niña no corrió peligro. Una de las pocas circunstancias que están confirmadas -y que también dista de la primera versión- fue lo ocurrido con la niña, nieta biológica de la víctima e hija legal de Esteban H. D., de la que se llegó a pensar que iba en el coche con él esa noche. La niña, de 10 años, nunca estuvo en ese vehículo ni fue testigo de nada. El tinerfeño, un extrabajador de la construcción jubilado, la había llevado a merendar a las 17:00 horas del mismo viernes a un bar de Los Realejos y luego la acercó a la vivienda de unos familiares de Yenny en Puerto de la Cruz. La solía llevar allí cuando él tenía cosas que hacer.

Esteban, nacido en la Isla, se había hecho responsable de su custodia legal nada más nacer en Tenerife. La madre, hija a su vez de Yenny Sofía, se había marchado de la Isla poco después de dar a luz sin hacerse cargo del bebé. La Policía investiga si, como se cree, la madre se desentendió de su responsabilidad de ayudar en la manutención. El hombre se hizo cargo legalmente de ella y la niña vivió primero con él y Yenny los años que ambos residieron en la finca de Las Llanadas y luego se quedó con él cuando Yenny, de origen venezolano, abandonó el hogar conyugal hace unos meses -separación verbal, nunca divorcio- y se fue a El Tanque tras emprender otra relación. Según han asegurado a los agentes familiares y conocidos de Esteban, éste la cuidaba con esmero: la llevaba y traía al colegio, la mantenía y le daba todos los cuidados. Era su hija a efectos legales y, de hecho, tenía sus apellidos. La quería mucho y algunos de estos testigos aseguran que era lo más que le preocupaba en la vida.

La denuncia del día 8. Otra línea de investigación ha surgido después de que los policías analizaran la denuncia que presentó Yenny Sofía contra Esteban el pasado día 8 -solo 12 días antes del presunto homicidio- y el juicio rápido celebrado el día 10. La mujer, que aseguró tener nacionalidad venezolana pero algunas fuentes de la investigación creen que en realidad pudo nacer en Colombia, acudió ese día 8, lunes, a la comisaría de la Policía Nacional de Puerto de la Cruz para denunciar que Esteban la había maltratado verbalmente desde el inicio de la relación. En el atestado 168/18 se lee que la esposa aclaró que no hubo nunca agresión física y llega a reconocer que, como respuesta, también lo insultaba a él.

Todo da un giro dos días después cuando se celebra el juicio rápido en el Juzgado de Instrucción número 1 de Icod de Los Vinos. En la vista, Yenny cambia de versión y asegura que sí hubo agresiones físicas. El fiscal le pregunta por qué no lo dijo en la declaración ante la Policía y si puede aportar partes médicos o alguna prueba. Ella contestó que no. Fuentes de la investigación consultadas por la opinión de tenerife no comprenden el porqué de ese cambio y, además, qué llevó a Yenny finalmente a retirar la denuncia, con lo que el juez archiva la causa, según aparece en el auto de sobreseimiento provisional 13/2018. Varios testimonios aseguran que la Fiscalía llegó a barajar la opción de denunciarla por falso testimonio.

Pero hay otro giro posterior que también desconcierta a los investigadores. Justo después de ese juicio rápido, Yenny Sofía decide regresar a la casa que había compartido con Esteban y que había abandonado hacía unos meses para iniciar una nueva relación sentimental en El Tanque. Un familiar de Esteban llega a avisar a la Policía de la decisión de Yenny, por el temor a que pueda ocurrir algo. Los agentes, entonces, le dicen a la mujer que no es buena idea, más cuando ella lo había denunciado por violencia de género. Pero ella se mantendría en la vivienda los días posteriores a la vista.

Los porqués. ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué no pidió formalmente el divorcio? ¿Por qué cambió de versión ante el juez y terminó retirando la denuncia? Son preguntas que está intentando responder la Policía, sobre todo tras comprobar que durante este juicio la defensa de Esteban demostró que Yenny, tras separarse, lo llamaba unas 30 veces al día y presuntamente lo acosaba. Hay una parte que asegura tener respuestas, todavía por confirmar pues el proceso indagatorio no ha hecho sino comenzar. Son las versiones de allegados de Esteban de su primer matrimonio con una quesera de Los Realejos, mujer con la que tuvo dos hijas y de la que se separó hace más de 15 años. Esa parte de la familia del hombre detenido por el presunto homicidio ha aportado testimonios que tampoco coinciden con las primeras hipótesis.

Estos testimonios, que estudian los agentes para determinar su veracidad, apuntan a que la mujer buscaría supuestamente una sentencia de violencia de género para lograr la residencia definitiva en España, quedarse con la finca y varios terrenos de Esteban, así como con su dinero y una pensión. En 2013, mientras padecía una depresión, Esteban firmaría supuestamente un documento para donar esas propiedades -la finca y al menos dos terrenos- a su mujer, que le habría insistido, siempre según estos testimonios, en hacerlo.

Él mantendría la titularidad porque ella, siempre según estos testigos directos, no había hecho efectiva la donación al carecer de dinero para completar los requisitos legales. Además, el pasado mes de noviembre, Esteban habría acudido presuntamente a su entidad bancaria para cambiar las cuentas pues ella habría utilizado sus tarjetas para pagar una serie de deudas. Es otro de los extremos que se está tratando de averiguar.

Yenny Sofía, según documentación que investigan los agentes, no tendría residencia fija en España. Poseía una tarjeta de régimen comunitario como familiar de un ciudadano de la Unión Europea. La Ley establece que una mujer extranjera con este tipo de tarjeta que es reconocida como víctima de violencia de género por una sentencia pasa a tener el permiso definitivo de residencia en España.

Estos allegados del presunto homicida añaden, en su relato a los agentes, que ella lo sometería supuestamente a un calvario -incluidos insultos, vejaciones y supuestamente alguna agresión- pero que él no reaccionaría, acudiendo por ejemplo a la Justicia, por miedo al qué dirán y por temor a que sus medidas no prosperasen.

Deportada. Esteban y Yenny se conocieron hace unos 13 años por unos familiares de ella que residen en la Isla y que conocían a Esteban. Empezaron a tomar contacto por internet. De hecho, él se pasaba mucho tiempo en locutorios chateando con Yenny. Llegó un momento en que Esteban le envió una carta de invitación para que viniera a Tenerife y se conocieran. Ella solo tenía permiso para pasar tres meses como turista. Estuvo supuestamente más tiempo, la localizaron y la deportaron a Venezuela. Él viajó de inmediato, se casó allá con ella y volvieron como matrimonio para facilitar la obtención de un permiso de residencia al menos transitorio. La relación se acabó hace unos meses.

El viernes. El fatídico viernes pasado, Esteban tenía pensado pasar el día en su finca cuidando de sus cabras. Había pedido leche a una hija de su primer matrimonio, siempre según la reconstrucción que realizan los investigadores, y a eso de las 17:00 horas había llevado a merendar a la niña de 10 años de la que tenía la custodia. Luego la acercó a la casa de los familiares de Yenny. Ella y la madre de la niña habían pedido aumentar su régimen de visitas, después de que en los primeros años la madre se desentendiera presuntamente de la menor. Esteban estaría dispuesto a ceder en este extremo pero nunca la custodia. Este es otro problema en su matrimonio con Yenny que centra parte de las pesquisas. Él tenía miedo de que la niña cayera en ambientes que consideraba inadecuados.

Advertencia. Fue un familiar del matrimonio el que advirtió a la Policía ese viernes por la noche porque notó algo raro. Una de sus hijas y los hermanos de Esteban, que viven muy cerca de su finca en Las Llanadas, escucharon las sirenas de la Policía Local de Los Realejos y rápidamente acudieron al lugar. Estaban prevenidos e intuían que esas sirenas iban a casa de Esteban. Eran aproximadamente las 20:50 horas. Y efectivamente fue así.

Cuando los agentes municipales accedieron a la finca, Yenny Sofía estaba viva pero gravemente herida con varias puñaladas. Los efectivos médicos tardaron en llegar dado que esta vivienda está en una zona muy apartada, en los altos de Los Realejos, en la frontera con La Orotava. Hicieron todo lo posible por reanimarla pero las heridas eran muy graves y falleció. El cuerpo fue llevado al Instituto Anatómico Forense ya de madrugada.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine