11 de octubre de 2017
11.10.2017

Una mujer de 65 años muere tras una caída fortuita en su casa del barrio de La Salud

La Policía comunicó en un primer momento que un hijo de la víctima fue detenido como presunto homicida, pero la médico forense confirmó la muerte accidental

11.10.2017 | 02:35
Muerte en Santa Cruz de Tenerife
Una mujer de 65 años muere tras una caída fortuita en su casa del barrio de La Salud

Una mujer de 65 años de edad falleció ayer, alrededor de las doce del mediodía, tras sufrir una caída fortuita cuando bajaba por las escaleras de su casa terrera en el número 38 de la calle Princesa Guacimara, en el barrio de La Salud. La causa de la muerte se confirmaba cerca de las dos de la tarde, una vez que la médico forense, que se personó en el lugar, examinó el cadáver de la mujer y descartó que el óbito pudiera haberse producido de forma violenta, como se apuntó en un primer momento. Con la cautela que requiere este tipo de sucesos, el Cuerpo Nacional de Policía confirmaba poco después de las doce y media del mediodía que se había producido un "homicidio (presunto) hijo sobre la madre. Fallecida de 65 años. Hijo detenido". Finalmente, tras la exploración realizada al cadáver por la médico forense y la investigación realizada por el Grupo de Homicidios y Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía de Santa Cruz de Tenerife, se descartó la primera hipótesis que centraba los hechos en un homicidio y se corroboró que la muerte se había producido por una caída accidental de la mujer cuando bajaba las escaleras desde la azotea de su casa.

En esas casi dos horas desde que trascendió el suceso, la calle Guacimara se llenó de periodistas y de vecinos que se acercaban para, en el caso de unos informarse de lo que había sucedido, y en el caso de otros para apuntar lo que supuestamente sabían del entorno familiar de la mujer que acababa de fallecer.

Así, uno de esos vecinos manifestaba que en la vivienda a la que apuntaban las cámaras de televisión y los objetivos de los fotógrafos "vive un matrimonio con un hijo que está mal de la cabeza; es muy conflictivo". Y preguntado por los periodistas si escuchó gritos, contestó que "que los había oído desde su casa, una calle más abajo".

Pero ni este vecino ni otros que fueron requeridos por los periodistas quisieron dar su nombre, solo una mujer de avanzada edad no puso reparos. Cuando esta vecina se enteró de que se había producido un presunto homicidio tras la puerta del número 38 de esta vía, solo señaló que "conocía al marido de verlo en San Andrés, que iba a comer allí a menudo; a ella la conozco menos, solo de hola y adiós cuando la veo por la calle". Sin embargo, esta mujer no pudo aportar más ya que incluso aseguró que desconocía si la pareja tenía hijos o no.

Otra de las vecinas señaló que acababa de mudarse tres días atrás y que no conocía a sus vecinos. No obstante indicó que había visto a un hombre de mediana edad que "se sentaba en el pretil, encogido y sin parar de hablar, a viva voz", declaró.

Primeros momentos

Pero antes de que la noticia de un "presunto homicidio" trascendiera a los medios de comunicación; antes de que se agolparan decenas de curiosos en las inmediaciones del número 38 de la calle Princesa Guacimara, una vecina que reside en un edificio justo enfrente de la vivienda en la que ocurrió el suceso llamaba a Emergencias para que acudieran a aquella dirección.

Esa mujer indicó a este periódico que había llamado a Emergencias cuando escuchó los gritos de uno de los dos hijos del matrimonio, "que se había asomado a la azotea y se había encaramado a la farola que está anclada a la fachada de la vivienda". "Gritaba palabras inconexas, casi sin sentido: Cabeza, sangre, madre se cayó; ¡ay la sangre en la cabeza!", refirió la mujer quien añadió que este chico, de alrededor de unos cuarenta años, "padece algún trastorno psiquiátrico", aunque no sabía exactamente de qué dolencia se trataba pues añadió que "son personas muy reservadas. A pesar de ello, sí conocía que el matrimonio tenía otro hijo, aunque no convivía con ellos, que había tenido problemas con las drogas y que había estado, o estaba, en un centro de desintoxicación".

Minutos después de avisar a Emergencias se personaron patrullas de la Policía Nacional y sus especialistas iniciaron el examen criminológico de la casa. Dos horas después, una médico forense accedió a la vivienda y confirmó que la causa de la muerte se "debió a una caída accidental", según confirmaron fuentes de la Policía Nacional que añadieron que el hasta ahora sospechoso y detenido quedaba desde ese mismo momento en libertad.

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