04 de enero de 2017
04.01.2017

Una familia grancanaria oculta durante ocho años a sus tres hijas en su vivienda

Las menores son acogidas en el centro de Santa Rosalía, mientras su cuarto hijo, un recién nacido, permanece en el hospital

04.01.2017 | 02:38
Leodán Saavedra y Teresa Ojeda comentan el caso de sus vecinos.

La sección de Menores de la Fiscalía Provincial de Las Palmas ha enviado al centro de acogida de Santa Rosalía a tres niñas -de 8, 7 y un año, según ha podido saber este periódico- después de retirarle a sus padres la custodia por mantenerlas ocultas y sin salir durante ocho años en su domicilio de Jinámar. Las pequeñas están sin escolarizar, sin inscribirlas en el Registro Civil ni tener seguimiento médico alguno. Incluso, según la nota de prensa remitida por el Cuerpo Nacional de Policía, "la madre medicaba a los menores cuando enfermaban".

Un cuarto hijo, recién nacido, permanece en el hospital Materno Infantil bajo custodia del Gobierno de Canarias a la espera del dictamen sobre este asunto. La investigación iniciada el pasado mes de octubre, culminó a finales del pasado diciembre con la salida de los menores y sus padres de su domicilio del Valle de Jinámar en una actuación que algunos vecinos han definido como "un espectáculo de policías y coches" y que han criticado porque consideran que fue desproprocionado.

El Ayuntamiento de Telde, a través de su concejal de Servicios Sociales, Diego Ojeda, confirmó la actuación de la Policía Nacional en un domicilio de la calle Manuel Alemán Álamo, entre la primera y la segunda fase de Jinamar. "Los agentes actuaron después de la denuncia realizada por una señora sobre la situación de estos menores y luego la Fiscalía abre una investigación, se decreta de secreto de sumario y por eso no se nos dice nada a los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Telde y directamente se pone en conocimiento de la Dirección General del Menor y a partir de ahí se le retira la custodia y se envía a los tres menores a un centro de la Isla". El edil indicó que desde la corporación municipal no pueden realizar ninguna gestión en estos momentos al estar centralizada la situación por el organismo autonómico y por el secreto de sumario judicial.

Aunque Ojeda se remitió al secreto de sumario para no comentar el centro, varios vecinos del matrimonio afectado aseguraron que las menores están en el centro de acogida de Santa Rosalía. "ya que el padre va a visitar a las niñas cuando puede para ver cómo están".

La actuación policial y la posterior decisión de ministerio público han dejado en el barrio una mezcla de sorpresa y malestar, ya que vecinos consultados ayer señalaron que "se podían haber hecho las cosas de otra forma. Es una familia tranquila, que nunca causa problemas y está muy mal que le hayan quitado a las tres niñas y menos en víspera de Nochebuena", comentaron muy cerca del bloque de pisos donde se ejecutó la acción.

Esta situación se produce después de la intervención realizada por agentes de la Unidad de Familia y Mujer de la Policía Nacional, quienes tuvieron conocimiento en octubre de la posible presencia de menores en un domicilio del Valle de Jinámar, de cuyo nacimiento no había constancia por parte de las administraciones públicas. Según la nota de prensa remitida por el Cuerpo Nacional de Policía, los agentes "iniciaron una investigación, gracias a la cual se pudo comprobar la presencia de tres niños de 8, 7 y un años ocultos en el domicilio familiar, sin prácticamente contacto con el exterior. Además, la menor de ocho años padecía una enfermedad que dificultaba seriamente su movilidad".

Según se expone en el mismo comunicado policial, "tras conocer el seguimiento al que era sometido el núcleo familiar por los Servicios Sociales, los padres decidieron mudarse de vivienda para dificultar su localización y ocultar a sus hijos. Una vez localizados por los agentes policiales en el nuevo domicilio se pudo comprobar que los menores no habían sido inscritos en el Registro Civil, no tenían seguimiento médico, vacunas o formación educativa y cada vez que enfermaban eran medicados por su propia madre".

La Policía Nacional informó a la sección de Menores de la Fiscalía Provincial, que "ordenó que los tres menores fueran retirados del domicilio familiar y acogidos en un centro de menores de la Isla. La menor de ocho años con problemas de movilidad quedó ingresada en el hospital a la espera de un diagnóstico", se añade en la nota.

El cuarto menor, un niño recién nacido la pasada semana, se encuentra en el hospital Materno Infantil de la capital grancanaria, "aunque su madre se acerca todos los días para darle el pecho", expresaba Teresa Ojeda Ortega, una vecina del mismo bloque que el matrimonio "y una de las pocas personas con la que la madre de los niños habla en el barrio. Es que soy muy pidilona y muchas veces bajo a pedirle alguna cosa y puedo decir que se trata de una pareja muy tranquila, nada problemática".

El nacimiento del pequeño se puso en conocimiento de la Dirección General del Menor del Gobierno de Canarias, que matiene su custodia hasta que se resuelva el procedimiento abierto a los padres, que han regresado a su domicilio en Jinámar. La retirada de la custodia de los menores es de momento provisional y según comentaron los vecinos, se busca que las tres pequeñas sean acogidas por algún familiar de la mujer.

De hecho, según comentaron Teresa Ojeda y Leodán Saavedra, también vecino de la zona, la abuela de las niñas vive en Las Ramblas, perteneciente al municipio de la capital grancanaria. "La niña mayor es la única que está empadronada e iba al colegio de esa zona, pero las otras dos no, pero siempre han estado muy bien atendidas por su madre".

No obstante, ya ni siquiera la mayor de las niñas, según se desprende de la nota policial, acudía a las clases y se encontraba con sus otras hermanas bajo la tutela de su madre. Ésta, ya en gestación en su cuarto embarazo, iba a dar a luz a finales de diciembre de un varón, un nacimiento que según Ojeda había llevado la alegría a la casa, "porque los dos estaban buscando que fuera un chico y por fin ya lo habían logrado".

En el camino de la alegría se cruzó la denuncia de una mujer, no se sabe si vecina del barrio o no, que alertó a la Fiscalía de Menores de lo que sucedía con esa familia. Los vecinos con los que habló este periódico no entienden esa actitud, creen que "a una madre no se le hace eso, yo por mis hijos voy adonde haga falta, son mi vida", comentaba una mujer, también residente del barrio, al conocer el suceso que ha sorprendido en el barrio.

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