Unas vacaciones 'inolvidables'

Cuatro turistas británicos que naufragaron en Teguise trataban de tomar un respiro tras la muerte de un familiar en el hotel seis días antes del hundimiento del barco

01.08.2016 | 02:32
Unas vacaciones 'inolvidables'

El drago que provocó un drama

  • La británica de 42 años Elaine M. T. estaba cenando con su marido y sus dos hijos, de corta edad, cuando se le cayó encima el 22 de julio una rama de un drago que estaba plantado en un jardín del Pueblo Marinero de Costa Teguise. Tiene fracturas en la cara y en diez costillas. Sigue ingresada en el Hospital Doctor Negrín. Elaine había llegado a Lanzarote el 16 de julio y tenía previsto permanecer en la Isla hasta el pasado martes. Se hospedaba en el Sands Beach Resort, que está en contacto permanente con la pareja de la víctima para conocer su evolución y ayudar a la familia en los trámites sanitarios y policiales tras el dramático suceso. A. F.

La familia escocesa Robertson, a la que se unieron varios miembros de Drew y Shepherd con los que decidieron compartir vacaciones en Lanzarote, regresó a Gran Bretaña en la tarde del pasado jueves con un intenso bronceado en sus caras que debaja constancia de sus días al sol conejero. Sin embargo, no han sido el moreno de su piel ni los buenos momentos de ocio que disfrutaron, los únicos recuerdos de sus doce días de estancia en la Isla que se llevaron en sus maletas.

El grupo, formado por siete adultos y dos niños, comenzó sus vacaciones en Lanzarote el pasado 17 de julio, periodo que se extendió hasta la jornada del jueves 28. Han vivido experiencias que difícilmente olvidarán. Cuando llevaban tan solo tres jornadas de asueto les sorprendió la muerte de Fiona Kelly, abuela de parte de la familia que había viajado hasta Lanzarote junto a los otros ocho familiares, entre ellos dos nietos menores de edad. La señora, de 53 años, no despertó de su último sueño. Cuando su hija Kelly An Drew acudió a despertarla no respondió. Falleció de muerte natural en la cama del apartamento que había contratado en el hotel Sands Beach Resort, en Costa Teguise.

Kelly pidió ayuda a la recepción del establecimiento, que contactó de inmediato con un médico, que se desplazó con rapidez hasta la habitación. Pero cuando llegó solo pudo certificar que Fiona había dejado de existir desde hacía, al menos, una hora. En medio de la conmoción el apoyo emocional por parte de los trabajadores del hotel a los que han sufrido esa pérdida irreparable es fundamental, al igual que el acompañamiento en todo momento desde el primer hasta el último trámite para el traslado de los restos mortales del cliente hasta su país de origen.

La jefa de recepción del Sands Beach Resort, Andrea Reinosa, se enfrentó por primera vez a una situación de estas características en los ocho años que lleva trabajando en el hotel, precisamente, con el fallecimiento de Fiona. "Es una situación que, indudablemente, te afecta. Son momentos muy difíciles sobre todo si estás en un país extranjero cuyo idioma no hablas y tampoco sabes qué hacer en estos casos", aseguró el pasado viernes Reinosa. La familia no entendía por qué la Guardia Civil se personó en el hotel, una visita que forma parte del protocolo a seguir en éste y otro tipo de óbitos.

De ahí, subrayó Andrea, que sea "fundamental acompañar a los clientes en todo momento y que sientan que no están solos para cualquier cosa que puedan necesitar, cómo los trámites a seguir para la repatriación del cadáver, hablar con la funeraria, el seguro o hacerles más llevaderos, dentro del dolor, los días que les quedaban en Lanzarote, puesto que no querían regresar a su país antes que el féretro". Los restos mortales de Fiona fueron trasladados a Reino Unido el pasado jueves, el mismo día que volaron sus familiares.

Un gran susto

Hasta que llegó la despedida de Lanzarote intentaron sobrellevar la desaparición de Fiona, a la que estaban muy unidos, de la mejor manera posible, sobre todo pensando en los más pequeños, indicó Reinosa. Realizaron varias excursiones, entre ellas al zoológico Rancho Texas Park, el acuario de Costa Teguise, el Aquapark y una salida en el barco de recreo Shaka.

Sin embargo, las vacaciones les sorprendió con una nueva tormenta emocional.. La embarcación que habían contratado se hundió frente a la Punta de Los Ancones con cuatro de ellos a bordo, además del capitán y el marinero, en torno a las 13.45 horas del 26 de julio, seis días después de la marcha de Fiona. Todos saltaron al agua sin ningún chaleco salvavida.

Por fortuna, el barco de seis metros de eslora Playa de Famara con los jóvenes Óscar Reyes y Joan Lluc, que se encontraban pescando por la zona, y los turistas que navegaban en el velero Nauplius, los rescataron del agua tras las escenas de nerviosismo y pánico que se vivieron. "No podíamos creer el sobresalto que tuvieron tras la muerte de un familiar. Vaya mala suerte", relató Reinosa. Kelly, en nombre del grupo, agradeció a Reinosa "el buen trato y el gran apoyo recibido" por los trabajadores del hotel.

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