"Dijo que no parará hasta matarme"

Ucanca González sufre amenazas de Joel Louis, el hombre que días pasados se quitó la pulsera de maltratador

10.04.2016 | 16:51
Ucanca González Armas, en la redacción de este periódico durante la entrevista.

La historia de Ucanca González Arias es la de una mujer atrapada por su maltratador, Joel Luis Gilbert Bollara, quien a los dos meses de iniciar la convivencia comenzó a maltratarla. A pesar de ser víctima, esta mujer que no se cansa de luchar, huyó a Francia, donde su expareja logró localizarla. Una llamada del padre de Gilbert acabó por convencerla para darle otra oportunidad. Ese fue el inicio de otro segundo calvario. A los dos días la encerró en una habitación tras atarla a la cama. Tras quince días en una ´jaula de oro´, Ucanca aprovechó una borrachera de su expareja para robarle las llaves y fugarse.

Se llama Ucanca González Arias, tiene 35 años y sus últimos dos ha estado condenada a muerte por el hombre que fuera su pareja, Joel Louis Gilbert Bollara, de 38, quien decía quererla, pero probablemente lo que deseaba era verla muerta. De hecho, la última de sus amenazas, al ver que la víctima no quería regresar a su lado, fue, ´no te voy a dejar en paz, ni en esta vida ni en la siguiente. Te voy a matar. Hasta que no te mate no voy a parar´. Desde ese día es considerada como una víctima de riesgo extremo y cuenta con protección personal de la Guardia Civil las 24 horas del día. "Sólo tengo palabras de agradecimiento para estos hombres que velan por mi seguridad.
Pertenecen a la patrulla rural de la Compañía de Playa de las Américas y me apoyan constantemente tanto en el plano personal como psicológico. Son fantásticos".

El agresor, sobre el que pesan al menos una decena de denuncias, fue citado el pasado día 31 de marzo en el Juzgado de Violencia de Género de Arona. Llevaba puesto un dispositivo telemático, conocido como Cometa, para evitar que se acercase a su víctima. Ese día a las 10:00 horas tenía que presentarse en el mencionado órgano judicial, junto con dos testigos. Cuando escuchó al fiscal que le pedía nueve meses de prisión, apagó el teléfono móvil, se arrancó la pulsera telemática y huyó. Al parecer, desde el centro de control la última vez que se tuvo conocimiento de su situación fue en Arona, sin que hasta la fecha haya sido detenido.

La relación de Ucanca ha estado marcada por los malos tratos de Joel Louis prácticamente desde el mismo momento en que comenzaron a vivir juntos. "Él empezó con problemas de adicciones. A través de sus recetas médicas me entero de que era adicto a la cocaína y alcohólico. Entonces, lo intento sacar de su círculo, pero en ese momento, por falta de dinero, nos fuimos a vivir a El Fraile, en Arona".

Con la puerta del armario

"Cuando logré reunir el dinero para alquilar una casita en Icod de los Vinos, me robó los mil euros y se los gastó en droga y bebida.
Recuerdo cómo esa noche llegó a casa borracho como una cuba, tocó en la puerta y al verlo en el estado en que se encontraba le dije que me dejara en paz. Su respuesta fue arrancar la puerta de un armario y comenzar a pegarme en la parte trasera de mi cabeza así como en los brazos", narró Ucanca González.

Este fue el comienzo del calvario de esta mujer. "No contento con atacarme se abalanzó sobre mi perro y le arrancó parte de una de las orejas. Gracias a un amigo marroquí que le acompañaba no terminó por matarme", contó Ucanca, que agregó que "la Guardia Civil me aconsejó que me marchara de mi casa, algo que Joel Louis no aceptó. Por ello, me concedieron una orden de protección. Yo tuve que hacer de investigadora y decirle a la Guardia Civil que se encontraba ingresado en una clínica de Las Américas. Sin embargo, logró escaparse de la Policía Nacional y del pánico que me entró cogí mi coche y llegué hasta Puerto de la Cruz. Horas después me comunicaron que estaba detenido. Cuando regresé a mi domicilio, la casera aprovechó mi ausencia para cambiarme la cerradura de la puerta y me dejó en la calle. Este hecho me obligó a vivir durante dos meses en mi coche, moviéndome de un lado para otro, a pesar de que mi expareja me envió a un ruso para que me robase el turismo, hasta que el dispositivo DEMA me facilitó el poder quedarme en una de sus viviendas".

Tras ver el panorama que le esperaba, Ucanca optó por abandonar la Isla e irse a Francia. Sin embargo, el maltratador la localizó. Una llamada del padre de este individuo ablandó su corazón y acabó por concederle una segunda oportunidad. Entonces, el calvario se convirtió en agonía.

"Su padre ingresó en mi cuenta 10.000 euros y decidí ir a devolvérselos a Bélgica. Una vez me convenció para darle otra oportunidad y regresar junto a él, tras localizarme en Francia, me robó toda la documentación y me dijo ´o te vienes por la buenas o por las malas´, y opté por la primera. Ya en Bélgica me encerró durante quince días en una habitación, atada a la pata de cama y con la puerta cerrada con llave, ya que él decía que se iba a trabajar. Finalmente, en una de sus múltiples borracheras conseguí quitarle las llaves y escapar", narró esta mujer y aportando documentación.

Seis víctimas de Joel

"Por ello y sabiendo el pánico que sus padres le tenían me presenté en la casa de estos donde les conté mi prisión. Entonces, me fui hasta Valladolid en el coche suyo y aún tuvo tiempo para denunciarme por robo. Acabé con una orden de búsqueda y captura de Interpol. Una vez en España me presenté ante la Policía Nacional, que se puso en contacto con él para que recogiese su coche; sin embargo, nunca acudió ya que sabía lo que le esperaba".

Ucanca se entera de que su expareja es un maltratador habitual cuando decide regresar de nuevo a Tenerife. "Hasta seis mujeres han sido víctimas de la violencia de Joel Louis. Es verdad que en Bélgica tenía un dispositivo telemático por tenencia de armas de fuego y violencia". Nada más regresar vuelve a sufrir el acoso, tanto a través del teléfono como del facebook.

"Mis denuncias me envalentonaron pero a él acabaron por endemoniarlo y al final la perjudicada he sido yo. He tenido que huir de un lado para otro. Estoy a punto de tener que irme de la casa de un amigo debido a las molestias que le estoy causando. No sé que va a ser de mi vida. Hoy iré a ver al alcalde de Adeje para ver si me recibe y me da una solución a mi problema de vivienda. Solo busco un alquiler barato, no pido gran cosa, poder vivir en paz e iniciar una nueva vida".

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