Los cinco integrantes de una banda que asaltaban en Lanzarote residían en el Sur

Los detenidos, una vez daban el golpe, regresaban por vía aérea a Tenerife en distintos vuelos

14.03.2016 | 11:28

El Tortilla, El Caracortada, una mujer y dos varones más, todos con edades comprendidas entre los 36 y los 60 años, residentes en San Miguel de Abona y Armeñime, en Adeje, fueron detenidos en Lanzarote por efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas, apoyados por el personal de los Equipos de Lanzarote y Granadilla, acusados de al menos tres robos con violencia en la isla de los Volcanes. Ayer todavía se buscaba a otro cómplice.

En la noche del jueves agentes del Instituto Armado buscaban en el sur de Tenerife a más implicados en esta violenta red, a la que se acusa de haber asaltado a un empresario, José Antonio Perera León, conocido como El Carpintero, en enero al que torturaron empleando corriente eléctrica en diferentes partes de cuerpo y golpes en la cabeza con un objeto contundente. Junto a la víctima se encontraba su mujer. Tras pasar 14 días ingresado y ser sometido a varias operaciones, la víctima recibió el alta hospitalaria. Sin embargo, el pasado miércoles regresó al hospital al sentirse mal, con mareos y dolor en una de sus extremidades inferiores, pero después de ser atendido fue dado de alta. Sin embargo, al ver que su estado empeoraba regresó al hospital donde le detectaron un trombo y terminó falleciendo en la noche del jueves. Ahora, la Guardia Civil espera los resultados de la autopsia para determinar si su muerte se debió a las lesiones causadas por esa agresión.

La operación denominada Caldereta se inicio tras este violento asalto y las primeras detenciones se produjeron a finales de febrero. En los distintos registros se localizaron diversas joyas que habían sido robadas al matrimonio, gorras y pasamontañas. En el efectuado en el sur de Tenerife, probablemente en Armeñime, la Guardia Civil halló una escopeta del calibre 12 superpuesta, de cañones y culata recortados.
Los guardias civiles también se dirigieron hasta Tacoronte donde vivió otro de los implicados y al que no localizaron en las proximidades de su domicilio. Ahora, la Benemérita trata de determinar si alguno de los robos con violencia del que fueron víctimas varias personas en Tenerife pudieron ser perpetrados por los detenidos, ya que comenzaron a operar en Lanzarote en 2013, isla con la que uno de los implicados tenía vínculos. El juez decretó prisión provisional para cuatro de los detenidos a raíz de los registros llevados a cabo. La mujer quedó en libertad, ya que al parecer varios de sus integrantes, eran coaccionados para colaborar. Están acusados de los delitos de robo con violencia, detención ilegal, lesiones graves, tenencia ilícita de armas de fuego, robo de uso de vehículo a motor y pertenencia a grupo criminal. A estas se podría añadir la de homicidio en caso de que la autopsia demuestre que la muerte de Antonio fue fruto de la brutal paliza que recibió. Una de las características de este grupo era el grado de violencia que empleaban para amedrentar a sus víctimas. En uno de los robos que la Guardia Civil les imputa, los delincuentes taladraron la rodilla de su víctima con el fin de hacerle confesar.

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