Una mujer, herida al quedar enganchada en la cuerda de un 'kitesurf' en El Médano

La víctima sufrió diversos cortes en la cara, los brazos y el cuello

21.01.2016 | 03:09
Los cortes y hematomas alcanzaron casi todo el cuerpo de Onelia Mendoza Mendoza.

Una mujer de 62 años, vecina de La Laguna, Onelia Mendoza Mendoza, sufrió el pasado sábado heridas en el cuello, los brazos y la cara al quedar enganchada por la cuerda de la tabla de un kitesurfista ?(modalidad de navegación que se practica sobre una tabla que es traccionada por una cometa y cuyacombinación permite alcanzar grandes velocidades sobre el agua y realizar espectaculares saltos). Los hechos ocurrieron cuando la mujer paseaba por la playa de El Médano, según relató el esposo de la víctima a la opinión de tenerife.

El marido, Rafael Lutzardo, narró que "el sábado había mucho viento en El Médano y la playa estaba abarrotada de deportistas". "Yo preferí quedarme tumbado en la arena mientras mi mujer salía a dar una vuelta. Al cabo de un rato me desperté y vi a lo lejos a mi mujer que caminaba deambulando, como si estuviese perdida", precisó.

Lutzardo agregó que "cuando me acerqué mi mujer no paraba de llorar". "Tanto fue así que decidí acercarla hasta el agua, pero comenzó a quejarse de dolor. Tenía cortes en el cuello, brazos, espalda y los moratones llegaban hasta las nalgas. Apenas acertaba a articular palabra alguna. Una vez salió del mar conseguí que volviese un poco en sí. Ella me relató que iba caminando por la orilla. Venía de Montaña Roja hacia El Médano cuando de repente, los cordones de la tabla de un kitesurfista se le engancharon en el cuello y el viento la suspendió varios metros en el aire. Yo no se si ese artilugio tiene un botón, pero el caso es al momento cayó a plomo contra la arena", explicó.

En ese preciso instante se acercó un matrimonio que la atendió, así como un miembro de Cruz Roja. Poco después llegaba el propietario de la tabla, un ciudadano británico, que se interesó por ella al tiempo que le ofrecían la corbertura del seguro. "Yo aun no he presentado ninguna denuncia por estos hechos. Ese mismo día llevé a mi mujer a Hospiten en la capital tinerfeña, donde la tuvieron en observación. Al día siguiente tuve que acudir nuevamente ya que los numerosos hematomas que presenta le impiden conciliar el sueño", contó Rafael Lutzardo quien agregó "si me dirigí al concejal responsable de playas del Ayuntamiento de Granadilla de Abona, pero me dijeron que estaba en Fitur. Yo lo único que quiero es que se balice y se acote la zona. Ahora ha sido mi mujer, pero mañana puede tocarle a otra persona con distinta suerte", finalizó el marido.

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