La Crónica Negra

El fin del heredero de Ron Valle

Tres puñaladas acabaron con la vida del palmero Jesús de Paz Medina en 1995

07.12.2015 | 00:45
Jesús de Paz delante de la plaza de Los Patos, en La Laguna, durante su etapa de estudiante.

Se llamaba Jesús de Paz Medina y cuando murió asesinado tenía 35 años. Era uno de los herederos de la empresa Ron Valle, en San Andrés y Sauces, La Palma. Su cadáver tenía tres puñaladas, una entre la tercera y la cuarta vértebra y otras dos en la espalda. Yacía en el interior de la vivienda que había recibido en herencia. Su asesino, alguien del entorno más próximo, tuvo tiempo de lavarse las manos y limpiar el arma homicida que nunca fue hallada. El baño quedó lleno de restos de sangre al igual que la toalla. Transcurridos 20 años de su crimen, la Guardia Civil no ha conseguido detener al autor.

El crimen de Jesús de Paz Medina es otro de los expedientes X que se unen al resto de casos que están aun sin esclarecer en Canarias y que, debido al tiempo transcurrido, probablemente nunca se llegue a conocer al autor. La víctima tenía 35 años en el momento de su muerte y su vida había tomado una deriva en los últimos momentos de su existencia que presagiaba que acabaría mal. Lo que nunca pudieron sospechar sus hermanos Berto y María Ángela, ésta fallecida el año pasado, era el trágico final que le esperaba a Jesús.

Jesús de Paz Medina llegó a Tenerife procedente de Los Sauces, de donde era natural, para estudiar la carrera de Derecho. Perdió a su padre, que murió con 39 años, cuando era muy joven, apenas tres meses, por lo que fue criado por unos tíos abuelos que no tuvieron descendencia. Nunca le faltó de nada. De hecho, como herencia, le tocó la que era la casa de sus protectores, un solar y tres selemines de terreno, tierra que en ese municipio palmero es agradecida para el cultivo del plátano.

Con este bagaje, a otra persona no le resultaría difícil salir adelante. Por si ello fuera poco, la familia de Jesús era la heredera de unos de los rones más famosos de La Palma, Ron Valle. Tras la muerte de la madre de Jesús varios años después de la de su hijo menor y posteriormente la de María Ángeles, los herederos vendieron el 50% al Cabildo de La Palma, el 2,5% al Ayuntamiento de San Andrés y Sauces, y el resto quedó en manos de la familia.

Estudiante de Derecho

Cuando Jesús llega a Tenerife a finales de los años setenta, se establece en un piso de alquiler en las proximidades de la Plaza del Cristo. Pronto se relaciona con organizaciones como Fuerza Nueva. Mientras cumplía el servicio militar en Zaragoza, no resultaba extraño verlo en un puesto de este grupo en el Paseo de la Independencia vendiendo pegatinas, banderas y otras heráldicas.

El joven Jesús se da cuenta de que el mundo del Derecho no es para él y abandona los estudios. Tiene una novia, la cual acabará por dejarlo y casarse con un extranjero e irse a vivir al norte de lsla. A Jesús de Paz le gusta hacer ostentación de armas de fuego y en más de una ocasión porta una pistola de pequeño calibre. Una anécdota contada por uno de sus conocidos relató cómo en el transcurso de una discusión amenazó a este con el arma, aunque la víctima tuvo tiempo de arrebatársela y el apuntador pasó a ser el apuntado.

Pronto cae en el mundo de la bebida y el juego y frecuenta la zona del Cuadrilátero, que ya comenzaba a despuntar. Allí era muy conocido. Es un habitual de la cervecería más importante en esos momentos, El Sur. Tiene fama de ser un trasnochador al que no se le conoce ni oficio ni beneficio. Mientras, sus tíos de La Palma le giran dinero para que se mantenga.

Debido a su posición económica, no son pocos los que le piden dinero prestado, al tiempo que él al verse sin un duro comienza a su vez a solicitarlo a amigos y conocidos. Los fines de semana acude a Puerto de la Cruz, lugar donde se concentraban las mejores discotecas de la Isla, el Golden Blue, el Coto, el Joy y el Vampis, entre otras.

A su círculo de amigos le confesó su bisexualidad, aunque esta acabará en un continuo trasiego de hombres en su vida, algunos de ellos con muy mala fama y procedentes de los ambientes más sórdidos.

Tras la muerte de sus tíos abuelos, regresa a Los Sauces y se establece en la casa que hereda. Su hermano Berto le ofrece un puesto en la empresa de maderas de la que es representante, pero su carácter cada vez más tosco y en ocasiones violento le obliga a pedirle que no vuelva por la misma.

Según su hermano, "cuando bebía se tornaba en una persona violenta con episodios de gritos y amenazas". "Con mi madre eran frecuentes las peleas ya que siempre estaba pidiéndole dinero", añadió.

Iba a ir a la playa

Este tipo de actitud es la que hace sospechar a sus más allegados que podría ser uno de los móviles que pudieron acabar con su vida.
El 18 de agosto de 1995, cuando se encontraba en su casa, Jesús sale de la estancia que ocupa, cruza el patio y se dirige al tendedero. En esos momentos está solo, en calzoncillos y tiene intención de irse a bañar a la playa. Toma una toalla y el bañador y regresa a la habitación que ocupa. Lo que ocurre en esos momentos solo lo saben el asesino y su víctima. Una persona que poseía llave del domicilio o incluso alguien de su entorno más próximo entra en la habitación. Jesús está sentado en el borde de la cama. Su asesino se aproxima y no hay forcejeo entre ambos. Supuestamente, De Paz se incorpora y en ese instante el agresor le propina una certera puñalada entre la tercera y la cuarta costilla. Este detalle no pasará desapercibido para la Policía Judicial de la Guardia Civil, que se ha de desplazar en un helicóptero del cuerpo desde Tenerife días después hasta el campo de fútbol de Los Sauces para hacerse cargo del caso.

Esta puñalada era mortal y quien se la propina tiene conocimientos en el manejo de un cuchillo, alguien que trabaja en los plátanos por ejemplo y que está acostumbrado a emplear el nifer, canarismo para definir al cuchillo típico canario que tiene mango redondeado y con círculos de madera y cuya hoja es similar a un puñal. Su denominación procede del inglés knife.

Jesús de Paz se incorpora herido de muerte y trata de alcanzar la puerta pero su asesino le sigue y le asesta otras dos cuchilladas en la espalda, como para cerciorarse de que ha muerto. Aún tiene tiempo el delincuente de lavarse las manos y dejar completamente pringado de sangre el baño, la toalla y el recorrido que lleva hasta la puerta de salida. Además, se lleva consigo el arma homicida, que nunca apareció. Son aproximadamente las 11:30 horas de la mañana y nadie en la calle ha visto ni escuchado nada.

Dos primos que vivían en una estancia próxima y que manifiestan que lo observaron recoger sus prendas de baño son las últimas personas que lo vieron con vida. Estos son interrogados por la Guardia Civil del puesto de San Andrés y Sauces en varias ocasiones, ya que el sargento que llevó las primeras diligencias creyó ver varias contradicciones en sus manifestaciones. Otra prima de estos y del fallecido, abogada y exdiputada por la Isla, se encargó de su defensa.

Berto, el hermano mayor de la víctima, se encontraba en la costa de La Fajana con unos amigos. "Cuando me dieron la noticia subí rápidamente y pude ver el cuerpo de mi hermano. Apenas entré. Estaba rodeado de un charco de sangre y no recuerdo que hice luego. Si le puedo decir que tras el asesinato de mi hermano estuve casi siete meses sumido en una depresión y en la bebida, de la que finalmente logré salir. La muerte de mi hermano me ha dado mucho que pensar. No solo porque no se ha logrado su esclarecimiento, sino por el hecho de no haber podido reconducir su carácter", sentenció con un sentimiento de culpa.

Berto de Paz añadió: "Mi hermano tal vez tenía un complejo, ya que a mi la familia me ponía como ejemplo de estudioso, trabajador, líder estudiantil, persona con capacidades, algo que pienso que a él no le ayudó en nada. Eso fue lo que le hizo probablemente volverse cada vez más tosco, violento y apartarse de los orígenes familiares. Sí sabía que en los últimos años de su vida se movía en ambientes marginales, pero pienso que más como necesidad de buscar dinero de manera fácil. Sé que prestó mucho dinero y que a muchas personas se lo reclamó. El hecho de que la casa no tuviese señales de forzaduras me ha hecho pensar todos estos años que el asesino conocía perfectamente la vivienda. Creo que entró por una de las ventanas, bien la que daba a la parte trasera donde estaba la finca o incluso por la de la calle o que tenía una llave. Señalar que en la vivienda anexa vivían mi prima con su marido y no vieron nada. Fueron interrogados varias veces". Este último hecho fue corroborado por el sargento del puesto en ese momento, Vicente Peñate
El cadáver de Jesús permaneció en el suelo donde fue hallado hasta casi las 19:30 horas del 18 de agosto. Curiosidades de la vida, el día antes había celebrado su 35 cumpleaños. El juez de guardia de Santa Cruz de La Palma autorizó el levantamiento del cadáver y su posterior traslado hasta el Hospital de la capital palmera para la práctica de la autopsia y de esta manera poder determinar las causas reales del óbito. Su familia decidió enterrarlo en Los Sauces.

Según fuentes de la Guardia Civil, durante el registro del domicilio los agentes hallaron restos de marihuana, algo que por otra parte tampoco extrañó a su hermano mayor.

Transcurridos cinco años desde el asesinato, su hermano optó por trasladar sus restos, junto a los de su madre, que apenas le sobrevivió varios años, tras haber sido víctima de un violento robo en la capital tinerfeña que le produjo importantes secuelas físicas. La mujer se agarró tan fuerte al bolso que fue arrastrada por el delincuente en las escaleras del pasillo de Tomé Cano con la Avenida Reyes Católicos. ¿El motivo de tal resistencia? No fue el dinero como probablemente pensó el delincuente. Dentro del bolso llevaba una fotografía de su hijo Jesús y el reloj de pulsera. Tiempo después sufrió otro asalto de similares características, esta vez en Los Majuelos, en La Laguna, y el atracador tampoco consiguió su propósito ya que la mujer se aferró al bolso como si le fuese la vida en ello. Esta mujer sufrió muchísimo por el carácter de Jesús y la mala vida que llevaba.

Un patrimonio inmobiliario

Lo cierto es que Jesús de Paz llegó a poseer un enorme patrimonio inmobiliario, así como acciones de agua dejadas en herencia por sus tíos abuelos.

El exsargento de la Guardia Civil que llevó el peso de las investigaciones en un primer momento, hoy en día retirado de la Benemérita y que ejerce como abogado en Breña Alta, relató a la opinión de tenerife que "hay cosas que por el cargo que ocupé no podría contar pero sí tengo la convicción de que su asesino era una persona a quién Jesús de Paz conocía perfectamente. Yo lo que no sé es si fue alguien de su entorno familiar o bien una de los individuos con los que se movía. Puedo asegurarle que se interrogó durante muchos años a distintos sospechosos. Es más, en una ocasión recibí una confidencia de que una persona de Los Sauces sabía algo del caso, pero que no estaba dispuesta a declarar. Entonces se me ocurrió montar un almuerzo con el individuo que me puso en la pista y con el sujeto que sabía del caso, pero no hubo manera de sacarle nada en concreto".

La Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife apenas pudo sacar nada en claro. A pesar de que el lugar estaba precintado por orden judicial, los agentes manifestaron a sus hermanos que debido a los días transcurridos desde el asesinato hasta su llegada para la inspección ocular, muchos vestigios y restos habían sido eliminados, por lo que poco podían hacer ellos allí. Su hermano Berto, que aún no puede olvidar lo sucedido, está dispuesto a pagar una recompensa económica por alguna pista sólida que permita a la Guardia Civil llegar hasta el autor del la muerte de Jesús.

Norberto de Paz que ha tenido que volver a revivir la trágica muerte de su hermano, contó algunas anécdotas que reflejan la personalidad del mismo. "Jesús se vio involucrado en un accidente de tráfico cuando la Avenida Tres de Mayo era de doble sentido y en el que resultaron afectados cerca de una veintena de vehículos, entre ellos algunos camiones. Cuando la Policía Local llegó al lugar y le pidió hacerse la prueba de alcoholemia, él se negó en rotundo y pidió que fuese la extracción de sangre en el hospital que era más certera. Sin embargo, cuando llegó al centro sanitario se negó nuevamente argumentando que era Testigo de Jehová, algo por otra parte falso".

Berto agregó: "Mi hermano era desprendido y generoso. Sobre todo si se sacaba algún premio de los juegos de azar a los que era muy aficionado. No era extraño verle con un paquete de lotería de fútbol, de la once y de otros en el bolsillo de su camisa. En eso salió a mi padre. Cuando murió no quedó sitio ni lugar en La Palma y en Tenerife que no le dedicasen una misa".

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