Hipólito vuelve a la carga

Se hace pasar por agente de diferentes plantillas de la Policía Local

09.10.2015 | 19:03
Hipólito Félix Rodríguez Ramos, el supuesto estafador.

Se llama Hipólito Félix Rodríguez Ramos, tiene 59 años y es por ahora el hombre más buscado en la Isla. Su especialidad, perpetrar supuestamente estafas haciéndose pasar por agente de las diferentes plantillas de la Policía Local de Tenerife. En total tiene abiertas 19 diligencias, la primera el 23 de abril de 2012 y la última el 23 de septiembre del año en curso en el que timó a un ciudadano en la Cruz del Carmen.

Hipólito suele llevar gafas de sol, bolso de mano y una carpeta con documentos. Con este bagaje lo demás viene rodado para hacerse pasar por policía local. En la mayoría de las veces escoge formar parte de la plantilla de La Laguna, en otras de Arona y hasta de Santiago del Teide incluso, ya que su ámbito de actuación abarca todo Tenerife.

Para engañar a sus víctimas lo primero que les dice que él es la persona encargada de llevar las citaciones de los juzgados y que por este motivo viste de paisano. Una vez entrado en confianza y tras ganarse a su víctima ofrece sus servicios. Por un módico precio es capaz de facilitarle cualquier pieza de repuesto de una amplia gama de turismos, normalmente de aquellos cuya placa de matrícula aun tenga las iniciales TF. Para ello, hace creer a sus inocentes clientes que tiene acceso a los depósitos municipales donde se encuentran los vehículos que nadie ha reclamado y que van a ser destinados al desguace.

El dinero por adelantado

Hipólito Rodríguez se mueve por los lugares más recónditos de la Isla. Solo de esta manera es capaz de detectar a posibles víctimas que tengan un vehículo averiado o con algún desperfecto y así ofrecerle la posibilidad de obtener la pieza requerida. Las cantidades que los estafados entregan oscilan entre los 70 y los 300 euros. Consigue doblegar la voluntad de estos mostrándoles documentos con apariencia de ser legales con membretes e incluso aporta los nombres de policías que conoce de tantas veces que ha pasado por dependencias policiales. Una vez ha enganchado al julai (víctima en el argot de los delincuentes) le pide el dinero por adelantado y le hace acompañar hasta las diferentes jefaturas. La última de ellas llevó a su víctima hasta la puerta de la Comisaría de la Policía Local de La Laguna en la calle Consistorio. Le dijo a su víctima que esperase mientras él entraba con paso firme y decidido. Saludó al primer agente con el que se tropezó con un "buenos días ¿qué tal el servicio?" todo ello con voz alta para terminar de ganarse la confianza del inocente ciudadano. El agente le contestó que bien e Hipólito se dirigió hacia otras dependencias donde fue saludando a todo aquel que encontraba a su paso. Así llegó a la puerta que da acceso al parque municipal en la calle Herradores donde puso pies en polvorosa. Mientras, su víctima aguardaba por el repuesto de marras. Al final se quedó sin dinero y sin pieza.

Otra estafa antológica la perpetró en Los Gigantes donde le pegó el tranque a un ciudadano al que prometió conseguirle un todoterreno Nissan Patrol. Para ello se identificó como policía local de Arona. Se montó en el coche con su víctima y la condujo hasta Arona donde le hizo entrega del dinero acordado. Le dijo que esperase que iba a por el vehículo. Nunca apareció. En marzo de 2014 fue detenido cuando un policía local de La Laguna, franco de servicio lo reconoció y pidió ayuda a una patrulla de la Policía Local de Santa Cruz que lo arrestó.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine