Una patera arriba a San Bartolomé de Tirajana con 42 inmigrantes a bordo

La llegada se produce en plena ola migratoria hacia los países europeos

02.09.2015 | 03:54

Una patera con 42 inmigrantes a bordo, entre ellos mujeres y menores, alcanzó a última hora de la tarde de ayer las costas de San Bartolomé de Tirajana, según informó un portavoz del Servicio de Emergencias 112 Canarias.

Salvamento Marítimo alertó sobre las ocho de la tarde de la presencia de una embarcación en la que viajaban inmigrantes próxima a las playas de la citada localidad grancanaria.

La patera llegó finalmente sobre las ocho y media de la tarde por sus propios medios a la playa Las Carpinteras de San Bartolomé, donde un dispositivo de emergencia aguardaba su llegada. En su interior viajaban 42 inmigrantes de origen subsahariano, entre ellos mujeres y menores de edad, que fueron atendidos por los servicios médicos para determinar su estado de salud.

En total, cuatro de ellos, tres mujeres y un menor de edad, precisaron ser trasladados hasta el centro de salud Maspalomas, aunque su pronóstico es leve.

En el dispositivo desplegado han participado efectivos de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local y sanitarios de Cruz Roja y el Servicio de Urgencias Canario (SUC), que desplazó al lugar una ambulancia medicalizada.

Por otra parte, la embarcación de Salvamento Marítimo rescató ayer una patera de pesca en la que viajaban cuatro inmigrantes subsaharianos en aguas del Estrecho, donde las unidades de Marruecos han interceptado también otra patera con 12 inmigrantes a bordo.

Según han informado fuentes policiales, las intervenciones se han producido a lo largo de la mañana con motivo del dispositivo de vigilancia de las costas para evitar el tránsito de embarcaciones ilegales.

La Salvamar Atria ha tenido que rescatar y trasladar al puerto deportivo de Ceuta a cuatro inmigrantes subsaharianos que viajaban a bordo de una pequeña patera de pesca.

Los inmigrantes, todos ellos de Guinea Conakry, se hallaban en un buen estado de salud.

Prácticamente de forma paralela la Marina Real marroquí se ha hecho cargo de otra patera con 12 inmigrantes subsaharianos que se dirigía hacia las costas de Cádiz.

Las dos intervenciones se han producido en una jornada donde la buena climatología en el mar favorece este tipo de navegaciones ilegales.

En otro orden de cosas, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) aseguró ayer que 351.000 inmigrantes y refugiados cruzaron el Mediterráneo y llegaron a Europa en lo que va del año, mientras 2.643 murieron en el intento.

La aplastante mayoría entró por Grecia, unos 218.000, mientras que a Italia llegaron 114.000, según los datos más recientes del organismo.

Las nacionalidades más comunes de los inmigrantes y refugiados llegados a Italia son eritrea, nigeriana, somalí, sudanesa y siria.

Los sirios son los más numerosos entre los que desembarcan en las islas griegas, seguidos de afganos, albaneses, paquistaníes e iraquíes.

Entre el 1 de enero y el 31 de agosto, 2.643 inmigrantes y refugiados murieron en naufragios ocurridos en el Mediterráneo. El mes de agosto ha sido el segundo con más muertes (638) en 2015, sólo superado por abril, con 1.265 fallecidos.

Por lo general, los llegados a Grecia emprenden viaje desde allí -por todos los medios posibles- hacia el centro y norte de Europa, cruzando por Macedonia y Serbia.

La agencia de Naciones Unidas para la infancia, Unicef, señaló a este respecto que en los últimos tres meses se ha triplicado el número de mujeres y niños que han cruzado de Grecia a Macedonia.

En total, más de 52.000 personas se han registrado desde junio en el centro de recepción de Gevgelija, en Macedonia, y se estima que un número similar atravesó la frontera sin realizar ese trámite.

Las organizaciones que prestan ayuda a estos inmigrantes y refugiados coinciden en que unas 30.000 personas atraviesan la frontera a diario y que una tercera parte de ellas son mujeres y niños.

De las mujeres, el 12 por ciento se encuentran embarazadas.

Unicef señaló también que esas personas necesitan recibir más agua y que se mejore su acceso a servicios de saneamiento e higiene personal, así como a la atención médica en ciertos casos, ya que muchos llevan meses viajando bajo el sol, sin descanso y únicamente con lo que llevan puesto.

Por ello hay innumerables casos de deshidratación, ampollas, diarrea y quemaduras por el sol, entre otras complicaciones.

El organismo señaló que las autoridades de los países receptores deberían facilitar ayuda a los menores que cruzan las fronteras solos o con sus familias, y procesar sus solicitudes de asilo de manera más expedita.

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