Una joven es agredida con una botella en las Fiestas del Polvo de Barranco Hondo

La familia de la víctima denuncia que en la plaza, en la que se reunieron unas 3.000 personas, no había "plan de seguridad", ni Policía Local, Guardia Civil o ambulancias

17.07.2015 | 14:08
Aspecto en el que quedó la boca de la víctima agredida.

Una joven de 21 años fue agredida en la madrugada del pasado martes en la plaza de Barranco Hondo, en el municipio de Candelaria, durante la denominada Fiesta del Polvo, donde se congregaron unas 3.000 personas durante la noche del pasado lunes y madrugada siguiente. La mujer, que recibió el impacto de una botella por parte de otro joven, perdió gran parte de sus piezas dentales en ambas mandíbulas –como se observa en la imagen que acompaña a esta información–, teniendo que ser atendida primero en el centro de salud de Candelaria y, posteriormente, derivada al Hospital de Nuestra Señora de la Candelaria.

La familia, que ha denunciado la agresión ante la Guardia Civil y ha puesto el caso en manos del abogado Alfredo Gómez, señala que la fiesta "no contó con el debido plan de seguridad que se requiere de forma preceptiva cuando se celebran actos públicos multitudinarios" y destacan que "no había presencia de Policía Local, Guardia Civil o ambulancias y sanitarios".

En este sentido, y según fuentes de la investigación, varios mandos de la Guardia Civil han solicitado una entrevista hoy con el equipo de gobierno municipal para "pedir explicaciones de por qué no se puso seguridad suficiente y ni se les avisó de que iba a producirse el acontecimiento festivo".

De hecho, y según se hace constar en la denuncia a la que ha tenido acceso la opinión de tenerife, la muchacha agredida tuvo que ser trasladada en el vehículo particular de una de sus amigas ante la gravedad de sus lesiones que presentaba y dado que no había en las inmediaciones ningún componente de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado ni sanitarios.

Según afirman los familiares de la joven, "dado que no había presencia policial, se produjeron diversas reyertas a lo largo de la noche, hasta que el ambiente se caldeó de tal manera que los propios organizadores de la verbena decidieron suspender la música en directo para intentar calmar los ánimos y desalojaran la plaza".

Esta versión de la familia se corrobora con el número de denuncias que por peleas se presentaron en las horas siguientes a la misma en el cuartel de la Guardia Civil, según señalaron las fuentes consultadas.

En el caso de la joven agredida, los hechos ocurrieron entre las 03:00 y las 04:00 horas del pasado martes cuando ella se encontraba acompañada de un amigo y se le acercaron dos jóvenes, uno de ellos portando una botella de cristal. Los dos individuos, que son menores de edad y que han sido plenamente identificados, pidieron un cigarrillo al muchacho que estaba con la ahora denunciante. Éste les dijo que no tenía y entonces se inició una discusión en la que parecía que los que acababan de llegar tenían el ánimo de buscar pelea.

Fue en ese momento, en el que la joven intentó mediar y le dijo a su amigo que iba a buscar al resto del grupo al verse desprotegidos ante la actitud de los dos chicos que les estaban increpando, cuando recibió un fuerte impacto por parte de uno de estos jóvenes, del que llevaba la botella en la mano. Tan fuerte fue el golpe, que la chica se cayó al suelo quedando inconsciente unos segundos. Al levantarse, sus amigos horrorizados por las heridas que tenía en la boca, la cogieron en volandas y la llevaron al centro de salud.

Desde ese centro de salud en Candelaria, fue derivada al Hospital de La Candelaria. Sus amigas la llevaron en coche aunque antes fueron a otro centro hospitalario con cobertura de su seguro médico privado, pero las lesiones eran de tal envergadura que los facultativos de guardia aconsejaron trasladarla a La Candelaria.

Según relata un familiar de la joven, "un cirujano maxilofacial tuvo que desincrustar las esquirlas de sus propios dientes que, por el impacto, se le habían clavado en sus encías y paladar llegando al punto de cortarse la lengua por las astillas de los dientes".

Este familiar añade que "lo más triste de este caso no es que fuera trasladada por sus propios medios gracias a sus amigas, porque no habían ni ambulancias ni medios sanitarios, sino que no había presencia policial alguna". "La Guardia Civil debe ser requerida previamente por el Ayuntamiento de Candelaria, porque no puede saber si es necesario o no enviar efectivos, pero es que tampoco había Policía Local", concluyó.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine