MIGUEL ÁNGEL AUTERO
ADEJE
El viento y una altísima temperatura se combinaron ayer de forma fatal para alimentar un incendio que, según los primeros indicios, pudo originarse por la quema de rastrojos en una finca del caserío de Ifonche. A las 15:00 horas saltaba la voz de alarma de los pocos vecinos de este núcleo de población de Adeje y, apenas unos minutos más tarde, efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife y de las Brigadas Forestales (Brifor) del Cabildo se ponían en marcha para sofocar las llamas. Sin embargo, cuando llegaron a la zona, muy próxima al Barranco del Infierno, éste hizo honor a su nombre: "Un auténtico infierno, es lo que hay ahí delante", afirmaba uno de los operarios movilizados.
Anoche habían ardido más de 100 hectáreas de matorrales y pinos y, por precaución, las autoridades de la Isla aconsejaron el desalojo de alrededor de unos 40 vecinos de los caseríos de La Quinta, Ifonche y Taucho. Otros dos municipios están amenazados por el fuego, Vilaflor y Arona, aunque a última hora de la noche no se descartaba que el fuego, más activo en la parte baja del Barranco, pudiera llegar también durante la madrugada a Guía de Isora si no se lograba controlar a tiempo.
Las fuertes rachas de viento que soplaron por la tarde hicieron que el incendio corriera montaña arriba y en dirección al mar. Dos lenguas de fuego discurrían en paralelo al Barranco del Infierno, tan frecuentado por los senderistas. De hecho, y aunque éste permanecía cerrado desde hacía dos años, cuando llegaron los primeros medios de la lucha contra el fuego, tuvieron que evacuar a un grupo de "incautos" que se encontraban de excursión en este paraje, según señalaron a la opinión de tenerife varios bomberos.
El viento amainó cuando el sol comenzó a ponerse y esto daba un respiro a los cuatro helicópteros que echaban agua sobre las llamas. Sin embargo, el flanco de la izquierda (el que se encuentra a menor altitud) seguía activo y era el foco sobre el que más preocupación existía.
Los técnicos de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife confiaban anoche en que el viento no hiciera aparición. El presidente de la institución insular, Ricardo Melchior, señaló que el fuego "no está controlado pero sí perimetrado y esperamos dar pronto buenas noticias". Los responsables del operativo contra el fuego comparecieron en el Pabellón Santiago Martín pasadas las 21:30 horas para explicar la situación y detallar qué medios y decisiones se tomaron a lo largo de la jornada.
Melchior fue positivo pero advirtió, al igual que los técnicos, que "no se pueden lanzar las campanas al vuelo porque cualquier variación puede ocasionarnos problemas". De hecho, como precisó el presidente, tres de los cuatro factores de mayor riesgo durante un incendio se cumplían ayer en el sur de Tenerife: "Tenemos más de 30 grados de temperatura, más del 30% de humedad y una difícil orografía para actuar. Por fortuna no pasamos de los 30 kilómetros por hora de viento", precisó.
El trabajo de los medios de extinción se concentró durante la tarde en los flancos derecho e izquierdo de las llamas. El primero fue durante la tarde el más peligroso y ahí se concentró el esfuerzo de los medios desplazados por el Cabildo y el Gobierno de Canarias para evitar que las llamas alcanzaran la corona forestal.
"Han sido, por el momento, 100 hectáreas afectadas. La mayoría son de matorral", precisó por su parte el vicepresidente de la institución insular, Carlos Alonso. Si el fuego alcanzara la zona más densa de pinar y se subiera a las copas de estos árboles "podría avanzar rápidamente hacia Vilaflor", añadió.
Para el flanco izquierdo del fuego, la dirección del plan de emergencias solicitó la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Los militares permanecieron toda anoche apostados a este lado del incendio, ya que los helicópteros de extinción se retiraron cuando se puso el sol. "Si logramos que mañana [hoy para le lector] ambos flancos estén controlados habremos salvado la situación", añadieron. Precisamente es en este flanco izquierdo donde se concentraron todos los esfuerzos para evitar que el fuego alcanzara el interior del Barranco del Infierno.