ANTONIO HERRERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE
La alarma saltaba sobre las 18:30 horas de ayer en el Hogar Santa Rita II, en la zona de Las Dehesas de Puerto de la Cruz, cuando se producía una fuga de cloro de los bidones que suministran a la piscina. La fuga afectó al menos a tres personas del centro de ancianos.
Dado la toxicidad del producto se dio aviso al Centro Coordinador de Emergencias del Gobierno de Canarias (Cecoes) 112 que de inmediato envió hasta el lugar a los servicios de emergencia. Llegaron en primer lugar varias dotaciones del Servicio de Urgencias Canario (SUC), la Policía Local de la ciudad Turística, funcionarios del CNP y los bomberos del parque de La Orotava.
Mientras, el personal del servicio técnico trataba de reparar la fuga que al parecer y, según fuentes de los bomberos, se debió a un exceso en la mezcla del cloro con el agua que se vierte a la piscina.
Los afectados fueron una menor de 14 años, que en el momento inicial de la asistencia presentaba problemas respiratorios de carácter menos grave y que fue evacuada en ambulancia a un centro sanitario de la ciudad. Otra de las víctimas, fue un hombre de 78 años, paciente del centro, y que también fue trasladado a un hospital de la zona.
La tercera de las lesionadas fue una mujer de 26 años, trabajadora del Hogar Santa Rita, que se quejaba de irritación en las vías respiratorias de carácter leve y además tenía una crisis de ansiedad. Como medida de precaución fue trasladada a una clínica.
A la llegada de los bomberos comprobaron que, efectivamente, se había producido dicho escape con una nube nociva y que ya no permanecían usuarios en la zona del incidente, por lo que procedieron a la ventilación forzada de la instalación. Hay que señalar que el personal del centro atendió a los afectados hasta la llegada de los sanitarios del SUC. Las fuerzas policiales colaboraron en el traslado de los afectados, al tiempo que la Policía Local facilitaba el acceso de los diferentes servicios de emergencia.
Este incidente trajo a la memoria de muchos la evacuación del Hogar Santa Rita, en el barrio de Punta Brava, también en Puerto de la Cruz, de 310 ancianos en octubre de 2008 a raíz de un incendio.
En aquella ocasión, el siniestro se originó en la lavandería y cuatro personas resultaron heridas leves. Los bomberos que participaron en la extinción de las llamas definieron el inmueble como un laberinto, ya que los pasillos eran muy estrechos. El concejal de Policía, Domingo Yanes, confirmó que en ese momento el edificio no tenía las debidas condiciones de seguridad. Tal fue así que los pacientes encamados se encontraban en la última planta del edificio, por lo que la evacuación se hizo más tortuosa.