Alarma en el Reina Sofía

Dos británicos obligan a cerrar el aeropuerto del Sur

Los jóvenes amenazaron con hacer estallar una bomba en el avión en el que viajaban a Tenerife desde Manchester - La amenaza resultó ser falsa

 04:40  
El avión Boeing 757-200 en la plataforma de estacionamiento a donde fue conducido una vez resuelto el incidente.
El avión Boeing 757-200 en la plataforma de estacionamiento a donde fue conducido una vez resuelto el incidente.  gerard zenou

ANTONIO HERRERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los jóvenes británicos identificados como Aidam-Paul Jenvis, nacido en 1992, y Mathan-Levi Trirpicn, nacido en 1993, fueron los causantes de la falsa amenaza de bomba en un avión que obligó a cerrar ayer durante una hora el aeropuerto de Tenerife Sur. Los dos gamberros viajaban en un avión Boeing 757-200 de la compañía Thomas Cook, procedente de Manchester y con destino al Reina Sofía. Fueron detenidos por efectivos de la Guardia Civil dentro de la aeronave que había amenazado con hacer estallar.

Los hechos sucedieron hacia las 12:25 horas, cuando el Centro de Control de Tráfico Aéreo de Gando, en Gran Canaria daba la voz de alerta de que un avión de bandera inglesa solicitaba tomar tierra en emergencia en Tenerife Sur porque dos pasajeros habían comunicado a la tripulación que viajaban a bordo con un artefacto explosivo que pensaban hacer estallar.

A partir de ese momento, se activó el protocolo de actuación para estos casos. Desde el Centro de Control Aéreo se dio aviso al 802 Escuadrón del Servicio de Búsqueda y Salvamento del Ejército del Aire (SAR) que preparó una tripulación por si era necesaria su actuación. A su vez, la sala del Cecoes 112 pasó aviso a la Policía Local de Granadilla de Abona y al Cuerpo General de la Policía Canaria. Mientras, desde la Central Operativa de Servicios (COS) de la Comandancia de la Guardia Civil se activó el Grupo Rural de Seguridad nº 8 y las unidades de Policía Judicial y del Servicio de Información, así como el Tedax del Instituto Armado. Al frente de todo este despliegue, se situó el director del aeropuerto Reina Sofía, que activó los diversos medios de emergencia disponibles.

Una vez el avión tomó tierra, siguiendo el protocolo establecido, la aeronave fue conducida hasta la cabecera 26, en las cercanías de la cueva del Hermano Pedro. Fue el propio comandante de la aeronave el que sobre las 13:20 requirió la presencia de la Guardia Civil. Varias dotaciones de la Unidad de Seguridad del Reina Sofía subieron a bordo y tras localizar a Aidam-Paul Jenvis y Mathan-Levi Trirpicn consiguieron reducirlos. Una fuente policial que intervino en el operativo relató que estos estaban asustados y que, incluso, uno de ellos lloraba al percatarse del problema en el que se habían metido. Tras ser detenidos, se ordenó la evacuación del Boeing 757-200 y el pasaje fue trasladado hasta las dependencias del aeropuerto Reina Sofía.

Técnicos en Desactivación de Explosivos (Tedax) de la Guardia Civil acompañados de la Unidad Cinológica inspeccionaron de manera concienzuda el interior de la aeronave así como el equipaje de bodega, con resultado negativo.

Los dos turistas británicos fueron conducidos hasta las oficinas de la Guardia Civil donde se les instruyeron las correspondientes diligencias por un supuesto delito de desórdenes públicos por una falsa alarma de bomba. Anoche durmieron en los calabozos de la Policía Local de Granadilla, a la espera de ser puestos hoy a disposición de la autoridad judicial competente.

Al parecer, estos individuos se encontraban bajo los efectos del alcohol, sin descartarse el consumo de drogas.

Seguridad
El protocolo que siguen las autoridades aeronáuticas para este tipo de situaciones obliga a conducir la aeronave hasta una zona remota y contraria a la pista que se está empleando en esos momentos.

En el caso de ayer, el aeropuerto Reina Sofía permaneció cerrado al menos una hora. Es muy probable que la tripulación hubiese empleado el código 75.00 que significa interferencia ilícita. Los otros dos son el 77.00 que señala que el avión tiene una emergencia general (fallo de un motor, vuelan con un solo piloto por ejemplo) y el 76.00, que es el utilizado cuando fallan las comunicaciones en la aeronave.

En el caso de ayer surge la duda de que legislación es la aplicable. Fuentes de la Guardia Civil señalaron que les será de aplicación la Ley de Navegación Aérea de 1982, mientras que otras fuentes apuntaban a que serán juzgados de acuerdo a la legislación británica, mucho menos benigna que la española, ya que al haber ocurrido el incidente en una aeronave propiedad de una empresa británica, se considera territorio de ese país.

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