A. HERRERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Un espectacular incendio provocó en la tarde de ayer el hundimiento de un yate en el exterior de la Dársena Pesquera del puerto de Santa Cruz, sin que se registraran daños personales a pesar de la intensidad de las llamas.
El fuego se produjo alrededor de las 16:00 horas en la embarcación Guadalupe I, de nueve metros de eslora y en la que navegaban tres personas, vecinos de Santa Cruz, que fueron incapaces de hacer frente al siniestro y a las que no les quedó otro remedio que abandonar a toda prisa el navío . El hecho de que la fibra de vidrio fuese el principal componente del barco accidentado impidió que el incendio pudiese ser controlado a tiempo.
Las llamas llegaron a tal extremo que una falúa adscrita a la Autoridad Portuaria, denominada Alicia, se dirigió a toda velocidad a la zona para poner a salvo a los tres tripulantes, para lo que utilizó un bote auxiliar. Seguidamente, un barco de Salvamento Marítimo, el Salvamar Tenerife, trató de apagar el incendio, pero la voracidad del fuego impidió que tuviese éxito en tal misión.
Mientras, los especialistas en salvamento actuaban rociando con agua la embarcación de recreo, los tres ocupantes del yate asistían desde un bote a sus infructuosos intentos por salvar la embarcación, que poco después se hundía ante sus propios ojos.
Los responsables del puerto capitalino desconocían ayer las causas exactas de este siniestro, si bien se presupone que tuvo algún origen de tipo mecánico.