M. REYES | LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La investigación por abusos sexuales continuados y corrupción de menores que afecta a la Escuela de Kárate Torres Baena, en la capital grancanaria, ha causado una gran sorpresa en el mundo judicial y del deporte. Tres de los cinco imputados –todos profesores en dicho club– fueron enviados a prisión provisional el pasado domingo por el magistrado Miguel Ángel Parramón, que tiene previsto tomar declaración a una veintena de víctimas durante las próximas semanas.
Se trata de alumnos y ex alumnos de la escuela, algunos con edades inferiores a los 13 años, según ha confirmado este periódico mediante fuentes próximas al caso.
Entre los perjudicados también hay niñas. Todos eran menores cuando se produjeron los hechos que ahora investiga el Juzgado de Instrucción 7 de Las Palmas de Gran Canaria, unas pesquisas que se remontan a los últimos diez años de actividad en la escuela deportiva. De ahí que varios de ellos hayan cumplido ya la mayoría de edad. Hasta el momento han declarado cinco víctimas.
Sigue abierto. En cualquier caso, el escenario de los presuntos abusos no parece ser el club de kárate, que sigue abierto. La Policía Nacional registró el pasado jueves la casa de Fernando Torres Baena, propietario del gimnasio. Su pareja, María José González, y otra monitora, Ivonne González Herrera, también han sido encarceladas, mientras que Juan Luis Benítez Cárdenes y José González Peña han quedado en libertad con los mismos cargos. Este último no es karateca, sino profesor de apoyo al estudio. Los cinco han negado las acusaciones.
Varios expertos en artes marciales se mostraron ayer "muy sorprendidos" por las detenciones, tanto por la trayectoria de los imputados –algunos son campeones nacionales de kárate –como por el ambiente "idílico" del gimnasio.