ANTONIO HERRERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Dos turistas británicas que sufrieron un accidente en la tarde del domingo en el barranco entre la playa de La Gaviota y Seima, en La Gomera, tuvieron que ser rescatadas con el helicóptero de la Guardia Civil en la madrugada de ayer.
El servicio que se inició con una llamada al Cecoes 1-1-2 del Gobierno de Canarias a las 18:50 horas, en la que se le informaba de que dos personas tenían dificultades para salir por sus propios medios del barranco y una de ellas estaba herida. Desde la sala se les contestó que, debido a lo agreste del terreno, no disponían de personal para ese servicio ni terrestre ni aéreo, por lo que el marido de una ellas se fue caminando hasta un lugar con mayor accesibilidad para tratar de buscar ayuda.
Ante ello, se pasó aviso a la Central Operativa de la Guardia Civil (COS), que movilizó a una patrulla del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) y a otra del puesto de San Sebastián de La Gomera, el helicóptero y a una pareja del Equipo de Rescate e Intervención en Montaña (Ereim), quienes despegaron ya de noche, sobre las 20:10 horas, del aeropuerto de Los Rodeos.
A pesar de unas condiciones meteorológicas adversas con fuerte viento, lo que provocaba una situación límite para el vuelo (rachas superiores a los 60 kilómetros por hora y en vuelo nocturno), se trasladó a la zona a todo el equipo, ya que se tenía conocimiento del sufrimiento de una de las alertantes, quien tras un accidente tenía fuertes dolores. Mientras, por tierra las patrullas del Seprona y del puesto de San Sebastián, intentaban localizar a las senderistas, quienes fueron halladas a las 23:00 horas.
A las 00:30 horas de ayer, las senderistas (una de ellas inmovilizada en camilla), recibieron asistencia en el Hospital de La Gomera. A una de las mujeres le fue diagnosticada una fractura de tibia y peroné, mientras la segunda se encontraba en buen estado de salud.
Extrañeza por el rescate. Este caso ha causado extrañeza no sólo entre las víctimas y sus acompañantes, sino entre el personal de rescate ya que el 1-1-2 no fue capaz de movilizar los recursos con los que cuenta el GIE, infinitamente mayores que los de la Guardia Civil.
La Opinión de Tenerife se puso ayer en contacto con el responsable de Prensa que manifestó que, en este caso se actuó conforme a unos protocolos que los determina el jefe de sala. Más adelante añadió que el ocaso se produjo a las 18:00 horas y la oscuridad total a las 18:36, asegurando desconocer si los pilotos estaban capacitados para vuelo nocturno.
Sin embargo, lo que queda en el aire es saber qué ocurrió para que no despegase el helicóptero del GIE. Algunas fuentes añadieron que, probablemente, la tripulación estaba pasada de horas al estar volando durante toda la tarde en el sur de Tenerife, mientras que otras agregaron que, debido a las dificultades tan extremas para volar y la falta de luz de solar, era preferible avisar a la Benemérita que sí está preparada para rescates con alto grado de dificultad.