MIGUEL ÁNGEL AUTERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los dos porteros de la discoteca lagunera Deep Lick que permanecían detenidos a la espera de que el titular del Juzgado número 2 de La Laguna, en funciones de guardia, les tomara declaración, ingresaron ayer en prisión, según informaron fuentes judiciales. Los otros dos detenidos en relación con la brutal paliza ya fueron puestos en libertad con cargos el pasado miércoles, mientras que continúan las pesquisas policiales para localizar a un quinto trabajador de la discoteca que se dio a la fuga, al llegar las patrullas policiales al establecimiento, y que permanece en paradero desconocido.
El joven que sufrió la agresión por parte de los empleados de la discoteca permanecía ayer estable y en coma inducido en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Canarias (HUC) desde que fue ingresado en la madrugada del pasado domingo con lesiones craneoencefálicas de carácter muy graves. Yeray, el joven agredido, perdió la consciencia mientras al menos cinco empleados de la discoteca le golpeaban en la cabeza con patadas.
Los presuntos autores de los hechos, según las versiones dadas por los numerosos testigos que presenciaron la paliza, tras golpearlo en innumerables ocasiones arrastraron el cuerpo inerte del joven desde la acera en la que se encuentra el local, en la avenida de la Trinidad, cruzaron las vías del tranvía y lo dejaron en una rampa de cemento muy cerca de las viviendas que componen el polígono Padre Anchieta, precisamente la barriada en reside la víctima junto a su familia. Anoche, Yeray continuaba debatiéndose entre la vida y la muerte.
Fuentes policiales señalaron a La Opinión de Tenerife que estas cuatro personas que han sido puestas a disposición judicial responden a las iniciales Y.R.H., R.R.Q., C.D.R. y R.R.M.
Según algunos de los testigos, la paliza se produjo cuando dos parejas de jóvenes pretendían acceder a la discoteca, sobre las tres de la madrugada del pasado domingo, pero los empleados del local les indicaron, sin especificarles las razones, que no podían pasar. Según ha trascendido, quizás "no le hizo demasiada gracia a uno de los relaciones públicas ver que su anterior pareja pretendía entrar al local en compañía de su actual novio". Esta circunstancia habría provocado el inicio de la pelea entre el relaciones públicas y Yeray hasta que entraron en liza otros compañeros de trabajo del empleado de la discoteca quienes a base de "empujones, puñetazos y patadas" se deshicieron del joven que terminó en el suelo y sin conocimiento. Lejos de parar, lo arrastraron unos metros, cruzaron las vías y continuaron con los golpes a pesar de que Yeray ya no reaccionaba.
El otro joven que le acompañaba también fue agredido por los empleados de la discoteca pero la llegada de las patrullas policiales hizo que pararan y quizás el muchacho evitó correr la misma suerte que Yeray.