AGENCIAS | MADRID
Los padres de los dos españoles desaparecidos el pasado jueves en el mar Rojo aseguraron ayer sentirse frustrados por la poca colaboración de las autoridades egipcias y sin esperanzas de hallar a sus hijos.
"Después de tres días y a mil metros de profundidad aproximadamente son remotas las esperanzas de vida", dijo ayer Anastasio Pérez, padre de Israel Pérez, desaparecido desde el jueves junto a su esposa, María Lourdes González, después de que se hundiera el barco en el que viajaban con otros 12 turistas españoles.
Por su parte, Cristina González, hermana y cuñada de las dos víctimas pidió al presidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, ayuda para localizar sus cuerpos y que traslade a la zona los medios necesarios para que "estén aquí, con nosotros".
Cristina pidió ayuda al jefe del Ejecutivo para que traslade alguno de los buques militares de los que dispone España para adentrarse a la profundidad en la que se pueden encontrar los cuerpos.
Por otro lado, los 11 españoles supervivientes recibieron ayer salvoconductos para poder regresar hoy a España, al haber perdido sus documentos en el suceso.