T.N. - A.H. | SANTIAGO DEL TEIDE
El Ayuntamiento de Santiago del Teide tras los fatídicos acontecimientos ocurridos ayer, en la playa de Los Gigantes, en la que han perdido la vida 2 personas por el desprendimiento de unas rocas, convoca hoy a partir de las 12:00 horas, un pleno extraordinario y urgente a celebrar en el salón de plenos municipal, para mostrar el sentir de toda la corporación y del municipio hacia las familias de las dos personas fallecidas en este trágico accidente.
Asimismo, se declararán tres días de luto oficial en el municipio en homenaje a las familias de las víctimas de dicho accidente.
El desprendimiento de las rocas del acantilado de Los Gigantes, es para muchos de los vecinos de la zona, un recordatorio de lo sucedido hace un año en la calle de La Arena.
El verano del año 2007 se desprendía parte del muro que sostenía una de las vías principales y neurálgicas de Puerto Santiago, a raíz de la lluvia caída y de los trabajos que se realizaban en el lugar, con motivo de las obras del Lago Santiago que comenzaron en plena época electoral. Pese al peligro que amenazaba la zona desde un primer momento, el Ayuntamiento no optó por el cierre de la calle hasta que se produjo un desprendimiento de mayores proporciones.
A diferencia de aquella ocasión, donde la oposición si se hizo eco de lo sucedido y en la que por fortuna no hubo que lamentar desgracias personales, en este momento ningún miembro de la corporación se ha hecho eco del desprendimiento registrado el pasado dos de octubre.
Los vecinos allí congregados se mostraron disconformes con las medidas adoptadas desde la corporación, ya que según estos, el desplome era algo que se veía venir. De hecho, gran parte de la ladera está construida al borde del mar y sobre la playa, que carece de cualquier tipo de protección, tipo mallas, a pesar de que está recubierta con una ligera capa de cemento, que lo único que impide es la caída de guijarros.
En esta ocasión fueron varias las toneladas de piedras y tierra que cayeron a la playa, según fuentes policiales, con la misma se podrían llenar hasta una veintena de camiones.
La magnitud del suceso se pudo ver acrecentada, ya que a esa hora, las 15:30 y por ser día festivo y con un tiempo soleado que invitaba al baño, se habían congregado unas 300 personas aproximadamente. Los desprendimientos de tierra tanto por la cantidad como por la intensidad llegaron hasta el borde del mar.