ANTONIO HERRERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Un hombre de 32 años de edad, identificado como P.M., se atrincheró en la mañana de ayer en el interior de su domicilio en el edificio Izaña, en Puerto de la Cruz, donde se parapetó provisto de un fusil de pesca submarina, un cuchillo y un perro de los considerados de raza peligrosa, según confirmaron a La Opinión de Tenerife fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.
Los hechos dieron comienzo sobre las 12:00 horas, cuando se recibió la alarma en la sala del 1-1-2, donde un comunicante alertaba de que un hombre se había atrincherado en el interior de su domicilio con un fusil de pesca submarino, un cuchillo y un perro de presa.
Rápidamente hicieron acto de presencia varias dotaciones de la Policía Local de la Ciudad Turística, agentes del CNP de la comisaría de esa ciudad, una unidad de los bomberos en previsión de que tuviesen que derribar la puerta y una unidad médica del Servicio de Urgencias Canario (SUC).
El joven, quien al parecer padece un trastorno esquizofrénico, recibió a los bomberos disparando en al menos cinco ocasiones el arpón submarino contra la puerta, con la clara intención de amedrentarlos.
Ante el cariz que tomaba la situación, la Policía Nacional decidió reclamar la presencia de la Unidad de Intervención Policial (UIP), que partió de la capital tinerfeña provista de medios antidisturbios, entre ellos un ariete para derribar la puerta. Entre tanto, varios funcionarios de la Policía Local de Puerto de la Cruz comenzaron una tensa labor de diálogo, hasta que le convencieron de que era mejor que abandonase esa actitud y se entregase. Además, esa mañana tenía una entrevista con el psiquiatra que lo atiende habitualmente. Sin embargo, no fue recibido hasta que se le pasase los efectos del alcohol y las sustancias psicotrópicas. P.M. se ha visto implicado en otros episodios acaecidos en la ciudad. Supuestamente, según las fuentes policiales , podría estar implicado en el incendio en los garajes de su edificio en agosto pasado. Ya había sido denunciado por malos tratos en otras ocasiones. Una vez depuso su actitud, el médico de la ambulancia lo sedó y fue trasladado hasta un centro psiquiátrico para su internamiento al tiempo que se daba conocimiento al juzgado de guardia de Puerto de la Cruz.