EFE | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La Policía Nacional ha desarticulado en el sur de Tenerife una banda formada por diez personas que se hacían pasar por agentes policiales para asaltar con mucha violencia a traficantes de cocaína para sustraer la mercancía, que luego distribuían en locales de ocio.
La operación se desarrolló el 28 de septiembre pasado en la localidad de Cabo Blanco en Arona, después de que los miembros de la banda, que eran investigados por la Policía desde abril, intentara arrebatar la cocaína a dos presuntos traficantes de origen subsahariano en la vivienda de estos.
La banda contaba con una pareja que simulaban ser compradores de droga y que hacían de gancho. Otros miembros de la banda vigilaban desde los alrededores, a la espera de una señal de la pareja para entrar en la vivienda "con una violencia desmedida", haciéndose pasar por policías.
Recibida la señal, dos miembros de la banda accedieron al inmueble tras romper la puerta, agredieron a los dos traficantes e intentaron sustraer la droga, pero éstos se defendieron y provocaron la huida de los asaltantes, que fueron detenidos por los auténticos policías cuando intentaban huir en un vehículo.
También fue detenida la pareja gancho que salía en ese momento del inmueble con una bolsa de cocaína que habían logrado sustraer.
Posteriormente, los policías accedieron al inmueble para detener a los traficantes asaltados, aunque necesitaron mucho esfuerzo para reducirlos porque éstos dudaban de si eran agentes reales.
En los registros se incautaron 500 gramos de cocaína, balanzas de precisión, 21.000 euros en efectivo, sustancias de corte, móviles, 3 pistolas de fogueo, 50 cartuchos detonadores, pasamontañas, placas policiales falsas y 34.000 comprimidos de un producto farmacéutico usado para el corte de cocaína, así como varios turismos de alta gama.