08 de abril de 2018
08.04.2018
Vuelta al mundo con la opinión de tenerife Asia (XXIX)

Singapur, la ciudad más cara del mundo

17 millones de turistas visitan esta nación atraídos por su crisol de culturas, mezcla de lo antiguo y lo moderno, donde confluyen oriente y occidente

08.04.2018 | 01:47
Singapur, la ciudad más cara del mundo

la opinión de tenerife invita a sus lectores a dar la vuelta al mundo. Este es un nuevo reportaje del serial sobre la experiencia de un periodista tinerfeño, Fernando Palarea, que realiza una vuelta completa al globo junto al empresario Pablo Oramas y el viajero César Sar, para la realización de la segunda temporada del programa de viajes El Turista. Visitarán más de 50 países de los 5 continentes en 14 meses. Esta vez visitamos Singapur, la urbe más cara del mundo.

Singapur es el alumno aventajado de los países del sudeste asiático. Una ciudad-estado que 50 años después de su independencia de Gran Bretaña y de su anexión a Malasia se ha empeñado -a base de esfuerzo, una óptima gestión pública, una profunda identidad propia y severas normas- en ser la referencia de este rincón del planeta.

La mayor de las 64 islas e islotes de un pequeño archipiélago que ha aumentado su extensión a base de ganarle terreno al mar está conectada al continente pos dos puentes que conectan con Malasia. Más de 17 millones de turistas visitan esta nación atraídas por su crisol de culturas, mezcla entre lo antiguo y el paso vertiginoso a lo moderno, donde confluyen oriente y occidente y sobre todo su referencia arquitectónica futurista y óptimo servicio, que se paga a un elevado precio en la ciudad más cara del mundo en los últimos años, según un estudio elaborado por la revista The Economist y el informe Worldwide Cost of Living 2018.

Tras varios meses por el sudeste asiático sorprende el orden y extrema limpieza, las leyes que regulan todo con algunas tan curiosas como el no poder fumar sino en zonas habilitadas ni masticar chicle en la calle, para cuidar la pulcritud de sus calles. Singapur tiene mucho que ofrecer, mucho que enseñar y seguir siendo un ejemplo en este impulso decidido y concienciado a una sostenibilidad y vanguardismo que liderar.

La yuxtaposición de los rascacielos de vanguardia con los edificios coloniales y las tiendas patrimoniales escenifican los contrastes que se han originado en la ciudad en su impresionante desarrollo urbanístico provocado por las ansias de convertirse en una referencia de estado moderno y futurista, a nivel asiático y mundial, pero conservando sus construcciones más antiguas. Ya sean en sus barrios más tradicionales -donde residía la aristocracia malaya en el siglo XIX- o los más innovadores, que ahora acogen la sede de gigantes financieros y tecnológicos; en sus calles, plazas o parques existe un denominador común: la limpieza y el orden. Las terrazas de restaurantes y los antiguos muelles del sector fluvial, que se han convertido en una de las zonas más animadas de Singapur, son otro ejemplo de la metamorfosis de la ciudad.

Paseando por Singapur se puede constatar cómo ha evolucionado la ciudad, cómo se han establecido barrios gremiales, zonas financieras y pequeñas ciudades dentro de la gran ciudad, con una marcada huella cultural y religiosa. Singapur sorprende y no deja indiferente. Siempre hay alguna curiosidad que te hace detenerte, que te hace tener la cámara preparada y permanecer en alerta para no perder detalle.

Allí es posible tomarte un jugo de césped, como comprobar que venden sandwich de helado en los puestos callejeros, pero no el típico emparedado de galletas con un bloque de helado en su interior sino que se utiliza una rebanada de pan de molde servida en forma de u, que está decorado con franjas de colores azucaradas, y en cuyo interior colocan el trozo de helado que demandes. Este sandwich helado se ha convertido en un icono gastronómico de Singapur y, habitualmente, suele los sabores que ofrecen son a base de fruta y los más atrevidos se inclinan por el durian.

¿Pero qué es el durian? Una fruta del tamaño de un melón, con una cáscara punzante y dura que está prohibida en muchos hoteles y aviones por su fuerte hedor. Es habitual encontrar diferentes carteles por los comercios, alojamientos o establecimientos en el que se prohíbe esta fruta debido a su maloliente olor, pero que a pesar de esta circunstancia tiene muchos adeptos y es muy demandada aunque su costo es elevado. No podíamos irnos sin probarla, sin contar esta curiosidad y compartirla con todos los amantes de los viajes que se sienten ante el televisor a disfrutar de la segunda temporada de El Turista. Así que fuimos a un mercado, contamos la historia y los singapurenses nos trataron tan bien que mi compañero César Sar acabó hasta firmándoles camisetas de recuerdo de nuestro paso. ¡Qué bien lo pasamos pero qué mal huele el durian!

Singapur no podría entenderse sin su famosa bahía. Marina Bay ha conseguido dejar su pasado como degradado barrio portuario llegando a ser un espectáculo de arquitectura contemporánea. Una jungla de rascacielos de entidades financieras y apartamento de lujo se erigen a un lado de la bahía, mientras que algunas de las construcciones más futuristas e imaginativas del mundo se concentran en la otra orilla. En este enclave único, que concentra la mayoría de atractivos de la ciudad y es el rincón más fotografiado del país, se encuentra presidiendo el símbolo de Singapur, el Merlión.

Origen de pescadores

Mitad león y mitad pez, la insignia de la nación hace referencia a su origen como pueblo de pescadores. La estatua de casi 9 metros de alto y 70 toneladas está orientada al este ante la creencia de que así traerá prosperidad. Recorriendo el paseo marítimo se puede acceder al circuito de Fórmula 1 que acoge, desde el 2008, el primer Gran Premio nocturno de la historia de esta modalidad. Más de 5 kilómetros de trazado con 23 curvas, permite que en las 61 vueltas, en sentido contrario a las orillas del reloj, se alcancen altas velocidades que proporcionan una intensa emoción a la carrera.

La noria Singapur Flyer, inaugurada en 2008, en días despejados se convierte en un mirador en el que visualizar, gracias a sus 165 metros, tanto Malasia y algunas de las pequeñas islas de Indonesia. Sin embargo, es el Marina Bay Sands la atracción más versátil de Singapur. La estructura de este hotel destaca por sus 3 torres inclinadas de 55 pisos, con lujosas habitaciones equipadas con servicio de mayordomo; y están coronadas por la que seguramente sea la piscina infinita más famosa del mundo. A 200 metros de altura proporciona unas vistas panorámicas de Singapur que quitan la respiración.

Marina Bay Sands abrió por primera vez en 2011 ofreciendo estadías de lujo en su extravagante hotel, la mayor colección de boutiques de codiciados diseñadores de Asia, así como un espacio que alberga restaurantes para todos los públicos, desde informales a elegantes o estrellas Michelín de famosos chefs. Por las noches la bahía se transforma y Marina Bay Sands se erige como actor principal de un dantesco espectáculo de luces y música que atrae a miles de turistas hasta la bahía. Aunque las filmaciones nocturnas no proporcionan una calidad de imagen igual que de día, no podíamos dejar de incluir esta bahía, con su transformación y función por la noche, en esta segunda temporada de El Turista.

El pulmón verde de Singapur, un enorme jardín de más de 100 hectáreas, se abre paso en la zona portuaria entre rascacielos. El exuberante y vanguardista jardín de la bahía, Gardens by the Bay, fue creado para mejorar la flora y fauna de la ciudad, promover la gestión responsable del agua, el uso de energía solar, prácticas sostenibles y la diversidad botánica. En las 18 estructuras gigantescas de hormigón y metal, que alcanzan entre 25 y 50 metros, se han plantado más de 162.900 plantas que comprenden más de 200 especies y variedades de bromelias, orquídeas, helechos y escaladores de flores tropicales.

Dotados de eficiencia energética por el día proporcionan sombra y, por la noche, los jardines verticales cobran vida con una fascinante luz y espectáculo de sonido al ritmo de su banda sonora, el Garden Rhapsody, que deja boquiabiertos a los turistas que allí se dan cita. Este parque botánico autosuficiente ha recibido anualmente varias distinciones y galardones que catapultan a Singapur como un destino líder que apuesta por el ecoturismo. Dos inmensos invernaderos completan esta ciudad jardín en el centro de Singapur, el Cloud Forest y el Flower Dome, ostentando este último el título Guiness al invernadero más grande del mundo.

En estos impresionantes biomas acristalados se han replicado diversos ecosistemas que favorecen la conservación y el desarrollo de miles de especies diferentes de plantas. Esta innovadora iniciativa de futuristas estructuras, referente a nivel mundial, supone uno de los iconos paisajísticos más peculiares del sudeste asiático y , sin duda, sorprenderá a muchos televidentes.

A través de un teleférico, del monorrail o si lo deseas atravesando un puente se accede a la isla de Sentosa, en el extremo sur del país. Antigua base británica en la II Guerra Mundial y hasta la independencia de Singapur, se ha convertido en un gigante parque temático lleno de atracciones de diversa índole y en el que se encuentra todo el entretenimiento para todas las edades. Experiencias acuáticas, las mejores playas de la nación, el impresionante mundo con espectáculos al aire libre y más de una veintena de atracciones de Universal Studios y hasta el mágico mundo marino de su acuario. Sus románticos parques invitan a relajarse y perderse entre esculturas que suponen una oda al estilo de Gaudí, pero si lo que te gusta es la adrenalina será la actividad que grabamos para el programa de televisión la que llame tu atención.

En el túnel de viento

César se introdujo en el túnel del viento para entrenarse para el salto en paracaídas que realizaría en la capital mundial de la adrenalina: Queenstown, Nueva Zelanda. Con 6 metros de ancho y 17 metros de alto, supone el túnel de viento más grande del mundo para paracaidismo de interiores y en este cilindro de aire se desafía a la gravedad mientras se experimentan las condiciones reales de una caída libre. La tecnología patentada de vanguardia garantiza un alto grado de seguridad y se adapta a todo tipo de viajeros, desde novatos hasta paracaidistas experimentados y operaciones militares, que buscan la misma sensación: volar.

Durante casi 5 meses hemos recorrido Asia. Cientos de historias hemos conseguido para esta segunda temporada de El Turista, que nos servirán para constatar la grandeza de un continente multicultural y de abismales contrastes. Una amalgamada de religiones, culturas, sistemas, tradiciones y estilos de vida, que varían notablemente al cruzar la frontera. Desde Singapur damos un salto hasta Oceanía para emprender una ruta en caravana por Australia y Nueva Zelanda. Comienza esta etapa del viaje, a cuatro ruedas, que se presenta plena de curiosidades, experiencias e idílicos lugares que compartir.

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