04 de abril de 2018
04.04.2018

Los guardias civiles corroboran la versión del acusado con las pruebas halladas en la vivienda

03.04.2018 | 23:45

Los mandos de la Policía Judicial de la Guardia Civil y los agentes del Grupo de Criminalística que realizaron la inspección ocular y recogieron las pruebas de la finca Villa Carlota la noche del 1 de marzo de 2015, corroboraron en la tarde de ayer las declaraciones realizadas por Jacinto S. M., de quien dijeron que "se vio obligado a disparar el revólver que tenía escondido en la casa para salvar la vida de su esposa, de su cuñada y la suya propia después de que fueran asaltados por dos delincuentes que irrumpieron en la propiedad para robar.

"Desde el primer momento colaboró con la investigación, contó cómo fue el asalto y cómo disparó en dos ocasiones". Jacinto disparó una vez contra el suelo para ahuyentar a los ladrones, y así se encontró en el suelo un proyectil deformado tras impactar contra el zócalo de la entrada de la casa. Luego volvió a disparar alcanzando de forma "fortuita" a Jonás Cano, con orificio de entrada en el pómulo y salida por el cuello, cayendo muerto en un patio, a 60 metros de la entrada. "Ni siquiera un experimentado tirador, con el nerviosismo por el atraco y las agresiones sufridas hubiera tenido puntería para acertar en la cara de forma deliberada con un revólver".

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