27 de marzo de 2018
27.03.2018
Entrevista | Uge San Gil

"Las lesbianas seguimos siendo invisibles para la sociedad"

"En educación formal, la universidad se lleva un menos 10, porque no hay visibilidad de la diversidad", afirma la activista

26.03.2018 | 23:48
Uge San Gil.

La activista canaria proderechos LGTBI, Uge SanGil, fundadora de la asociación LGTBI Algarabía en Canarias y presidenta hasta 2012, es actualmente vocal de educación y responsable de laboral de la Federación Estatal LGTB. Con motivo de la celebración del Día de la Visibilidad Lésbica el 16 de abril nos relata en esta entrevista las dificultades que tiene el colectivo de mujeres lesbianas y trans y cuales son sus principales reivindicaciones para lograr una "igualdad real". Para SanGil gracias, en parte, a la actividad de estos colectivos, Canarias es una de las comunidades líderes en derechos LGTB. Entre las acciones de Algarabía desde su creación en 2004, destacó el programa realizado en todas las islas en colaobración con la consejería de Educación durante seis ediciones, "Diversidades en construcción". Para ella el principal reto para las lesbianas es su derecho a aelegir su sexualidad y su visibilización y del colectivo trans el derecho a la autodeterminación de su género sin que ningún terapeuta tenga que certificarlo.

El 26 de abril se celebra en España el Día de la Visibilidad Lésbica. ¿Podría explicarnos por qué es necesario celebrar ese día diferente al del orgullo?

Yo creo que es importante que las mujeres lesbianas se hagan visibles. El orgullo es un día de reivindicación de todo el colectivo LGTB y en su momento las mujeres decidimos que queríamos tener un día donde nuestros derechos y demandas no se escondieran entre otras ni se diluyera el mensaje.

¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrentan las lesbianas?

Empezaría por destacar la falta de reconocimiento de nuestra sexualidad y la invisibilidad. Sufrimos una doble discriminación, al ser mujer y al ser lesbiana. No se nos tiene en cuenta ni siquiera en los protocolos ginecológicos. Todavía hay ginecólogos que no nos miran porque aducen que no es necesario si "no tenemos penetración", afirmación que, además de discriminatoria es errada porque confunden una práctica con una orientación sexual. Sigue existiendo lesbofobia en nuestra sociedad. Hay muchas miradas duras. Cuando vas por la calle de mano de tu pareja, o te das un beso, la gente te mira. Los insultos no son algo del pasado. Te siguen llamando tortillera, bollera, menospreciando tu orientación sexual. Es curioso porque en los institutos, aunque las chicas jóvenes que son lesbianas se suelen mostrar mucho y suelen ir de mano, sufren acoso y rechazo. Para mí el mayor rechazo es que no se te reconozca tu orientación, porque amar es un derecho humano.

¿Podrías resumir las principales reivindicaciones del colectivo de lesbianas?

Que se nos atienda en los protocolos ginecológicos, el acceso a la reproducción asistida, a través de la seguridad social, retirado por Ana Matos en el decretazo de 2016 y mayor visibilidad de las mujeres lesbianas, entre otras muchas.

Pediría, además, a las mujeres lesbianas con representatividad pública desde lo político o cultural que se visibilicen porque se convierten en referentes que abrirán caminos para otras.

La filiación de nuestras hijas e hijos también es otro tema en el que padecemos discriminación. Si yo me quedo embarazada, para que mi pareja sea la madre de mi hijo necesito estar casada. Eso no ocurre en una pareja heterosexual.

En cuanto a la reproducción asistida, aunque el Servicio Canario de Salud sigue dando la prestación a las mujeres lesbianas, en otras comunidades autónomas del Estado español si eres mujer lesbiana y no has tenido relaciones durante un año con hombres no tienes derecho.

Tanto el colectivo al que representa como usted tienen una gran implicación en las reivindicaciones de derechos de la comunidad trans. ¿Nos podría decir cuáles son los principales obstáculos con los que se encuentran las mujeres trans?

El primero es el entorno escolar. Dentro del colectivo trans el absentismo es muy alto, porque cuando empezamos a mostrarnos en el género en el que nos sentimos, comienza la transfobia. Eso provoca un alto porcentaje de abandono escolar que desemboca en un bajo nivel de estudios y conlleva a la falta de empleo, bajo poder adquisitivo y una vida en riesgo.

El siguiente gran obstáculo es el rechazo laboral. Si buscas trabajo cuando aún no has realizado el cambio registral o no tienes una reasignación completa, el empresario o empresaria no te contrata.

Y el tercer gran escollo con el que se enfrenta la comunidad trans es el problema sanitario. Tenemos en Canarias un protocolo desde 2009 que en ese momento era aceptable, pero que ya hoy no lo es, se ha quedado obsoleto en nuestras demandas. Por ejemplo, hay mujeres que llevan diez años esperando por una reasignación sexual genital. En materia sanitaria nos queda mucho por hacer, mucho.

Su colectivo exige la "igualdad real" ¿Cree que en el propio colectivo existen desigualdades entre hombres y mujeres?

Te contesto con otra pregunta ¿crees que en la sociedad no existen desigualdades entre hombres y mujeres? Sí, claro que existen. No es lo mismo ser un hombre gay blanco, que un hombre gay negro o que una mujer lesbiana. El patriarcado nos sustenta a todos, y nos ha educado a todos. Por lo tanto, entre una mujer lesbiana y un hombre gay hay diferencias de oportunidades en la sociedad y si hablamos de las mujeres trans pues todavía la brecha es mayor.

En el colectivo LGTBI somos conscientes de las desigualdades y lo que intentamos entre todos es apoyarnos y caminar juntos porque sumando crecemos. El pensamiento neoliberalista de la sociedad actual hunde a las minorías.

¿Qué puntos principales destacaría de la proposición de Ley LGTBI que está en fase de tramitación parlamentaria?

Yo formo parte del equipo coordinador de la FELGTB que impulsa esta ley. Creo que lo más importante es el objetivo, lograr la igualdad real. El reconocimiento de la autodeterminación en las personas trans es uno de los puntos más importantes. Tocamos todos los ámbitos sociales desde el laboral y el educativo, pasando por la sanidad. En la nueva ley se contempla una mayor protección ante insultos o agresiones homófobas. Porque, aunque no lo parezca aún nos insultan, nos pegan, nos acosan, somos víctimas de bullying e incluso nos matan por nuestra orientación sexual.

La Ley también incluye medidas laborales para impedir que se despida por tu orientación, medidas educativas para que el profesorado y las universidades trabajen la diversidad tanto en su formación como desde las aulas. En el caso de las personas trans se pide la autodeterminación, la libre elección de médicos y eliminar la obligación de un certificado de "disforia" para obtener el cambio registral.

Cuando hablamos de autodeterminación hablamos del reconocimiento de uno mismo. No puede ser que a día de hoy sea un psicólogo el que me certifique quién soy. Nadie más que yo lo sabe.

¿Cree que la ley se aprobará por todo el arco parlamentario?

No, el Partido Popular no va a votar que sí, se abstendrá o votará que no. No les da ninguna vergüenza votar que no en todas las votaciones. Han presentado una enmienda a la totalidad hace una semana. El resto del Congreso votó que sí. No tienen ninguna vergüenza en negar derechos humanos. Porque cuando hablamos de los derechos de las personas LGTB hablamos del derecho a amar, del derecho a ser. Ya lo pudimos ver en el año 2005 con el recurso de la vergüenza que presentaron ante el Tribunal Constitucional cuando se aprueba el matrimonio igualitario.

Algarabía nace en el año 2004 con el objetivo de reivindicar los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. ¿Cuáles ha sido sus principales acciones desde entonces?

Como expresidenta y fundadora de Algarabía creo que el escollo más duro ha sido hacernos un espacio en Tenerife y en Canarias. En noviembre 2005 hicimos la primera caravana arcoiris en Santa Cruz de Tenerife. Recuerdo que en el paseo de los coches de la avenida de Anaga se nos llamó bolleras, camioneras, maricones. Desde entonces ha llovido mucho y creo que Algarabía ha conseguido posicionarse dentro de nuestra sociedad.

Actualmente colaboramos con ayuntamientos, cabildos o el Gobierno de Canarias para crear una sociedad más diversa, enriquecedora y plural.

Entre nuestros logros podemos nombrar que, a instancia nuestra, Canarias fue la segunda comunidad autónoma de todo el Estado que reivindicó el 17 de mayo como Día Internacional contra la LGTBIFOBIA.

Además, somos de las primeras comunidades autónomas que en educación trabajamos la diversidad. El proyecto de Algarabía 'Diversidades en construcción' se ha realizado en todas las islas durante seis ediciones en centros educativos. Además, actualmente estamos desarrollando un proyecto piloto para infantil y primaria con los ayuntamientos de Tenerife que está teniendo muy buenos resultados.

Otro de nuestros éxitos es lograr que el protocolo de menores trans de la comunidad autónoma canaria sea el mejor que existe en España. Fuimos los primeros que en las recomendaciones del protocolo atendíamos a los menores de seis años. Algarabía ha sido artífice también de todos estos logros y de que Canarias esté posicionada entre las primeras en derechos LGTBI.

¿Qué papel juegan los medios de comunicación actualmente para la visibilización de este colectivo? ¿Y la educación?

Esto es complicado. Depende de qué medios y también de qué periodistas. Tengo mejor experiencia con las radios porque es más difícil tergiversar y peor con la prensa. Desde luego cuando no se utiliza la orientación de forma morbosa o como algo de consumo, es un altavoz magnífico para la sociedad, de reconocimiento y visibilidad. También es importante decir que es necesaria una adecuada formación de las personas que trabajan en los medios de comunicación para que no se cometan errores garrafales como los que se pueden leer muchas veces en los medios, sobre todo de como se nos nombra.

En cuanto a la educación obviamente es vital ya que es uno de los pilares sociales más importantes. Si hablamos de educación formal, la universidad se llevaría un menos 10, porque no hay visibilidad de la diversidad. No aparece nada en absoluto en carreras como psicología, educación social, pedagogía o trabajo social. En infantil y primaria se está empezando a trabajar ahora y en secundaria llevamos tiempo, desde nuestro colectivo pero no es algo que esté de forma curricular, que exista continuidad.

Y en la educación no formal es inexistente. En campamentos, parques infantiles, no se nombra la diversidad, no se visibiliza. Todavía hay mucho miedo a hablar de esto.

¿Cómo será la participación del movimiento LGTBI en las reivindicaciones del 8 de marzo y en la huelga feminista?

Pues será al 100%. Uno de los pilares del colectivo LGTBI es el feminismo y nos uniremos al 8 de marzo con el resto de compañeras de los movimientos feministas. Iremos a la huelga y a las manifestacionesel Día Internacional de las Mujeres para lograr una sociedad en la que las mujeres tengan los mismos derechos que la otra parte de la sociedad.

Entrevista cedida por el boletín de Igualdad de Género del Centro Insular de Información y Documentación de Género del Cabildo de Tenerife.

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